miércoles, 7 de enero de 2009

Relación entre inflación, deflación y estagflación

Este resumen pertenece a “La Bolsa y la Vida” de 6 de diciembre.

En primer lugar, se habló de la reciente bajada de tipos de interés del BCE. Ha sido la mayor bajada de la historia (del 0,75%). Sin embargo, la Bolsa contestó cayendo. ¿Qué explicación tiene esto? La respuesta tiene varios aspectos a tener en cuenta:

-Hacía tres semanas que se sabía que el BCE iba a bajar los tipos de interés. En ese momento, las Bolsas subieron. Al hacerse oficial la noticia, las Bolsas bajaron por las ventas generadas por dicho anuncio.

-El descenso de los tipos de interés, así como las ayudas multimillonarias de los gobiernos a diversos sectores productivos, está siendo interpretados como señales que confirman la mala situación económica.

-Las declaraciones de los principales responsables políticos no son precisamente alentadoras. Por ejemplo, el Ministro de Economía y Vicepresidente segundo del Gobierno, D. Pedro Solbes, ha mencionado que las cosas pueden ir a peor, creciendo el número de parados por encima de los actuales tres millones. Desde luego, los datos del paro no ayudan.

-El BCE subió los tipos de interés en julio de este mismo año, lo que nos da una idea de la escasa previsión y poca conciencia de la profundidad de la crisis que tenían las más altas instituciones económicas.

Todo esto lleva a la conclusión de que los movimientos de la Bolsa no se deben a un solo factor, sino que responden a todo un contexto, con distintos elementos causantes.

A continuación, se ofreció la definición de los siguientes términos económicos, el primero desde siempre muy utilizado, los dos siguientes más bien en los últimos meses:

Inflación: aumento continuado y generalizado de los precios, que hace disminuir el poder adquisitivo de los ciudadanos. Se caracteriza por un apetito exagerado del consumo. Para contrarrestarla, los Bancos centrales suben los tipos de interés.

Estagflación: término generado en Inglaterra en los años 1960. Indica una mezcla del estancamiento de la economía, a la vez que una subida de los precios. En este contexto, los Bancos centrales no saben bien qué hacer.

Deflación: es la cara opuesta a la inflación. Los precios bajan pero, a pesar de ello, no hay demanda de consumo. Entonces, los Bancos centrales suelen bajar los tipos de interés. En esos momentos, los ciudadanos tienden a comprar menos porque también analizan lo que estaban consumiendo, descubriendo normalmente que consumían más de lo necesitaban. Y se espera a que los precios sigan bajando para consumir.

Estos tres términos están completamente insertos en el actual modelo económico, que muchos ponen en cuestión. Pero nadie se atreve a hacer una propuesta alternativa oficial.

Uno de los organismos que recientemente ha proporcionado alternativas ha sido el CEPS (Centre for European Policy Studies), en el que participan los Bancos centrales y que hace llegar sus trabajos a la Comisión Europea. En su último estudio ha llegado a varias conclusiones. Paco Álvarez destaca la siguiente:

Hasta la actualidad, han existido multitud de instituciones de supervisión de los mercados financieros, que han aplicado sus propios reglamentos, con diferentes políticas. El CEPS afirma que esto ha colaborado en la no detección de las exageraciones que han dado lugar a la crisis que estamos viviendo. El ejemplo de este dislate lo tenemos en España. Existen tres instituciones encargadas de la supervisión de los mercados y productos financieros: la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el Banco de España, la Comisión General de Seguros. Y si se adopta la ley ya aprobada en las Cortes referida a la supervisión de los créditos al consumo y a otras reagrupaciones de créditos, el Ministerio de Sanidad y Consumo se encargará específicamente de la supervisión de esos productos financieros.
El CEPS recomienda una reducción significativa del número de entidades reguladoras, medida que viene siendo solicitada desde hace tiempo en “La Bolsa y la Vida” por Paco Álvarez.

Por último, se comentaron las campañas que los bancos desarrollan por estas fechas para atraer a los ahorradores hacia planes de pensiones. Es muy interesante saber que ya no tienen las ventajas fiscales de antaño, y la manera de rescatarlos también ha cambiado. Además hay que huir de aquellas bancos que utilicen regalos como anzuelo para atraer clientes. El producto financiero es lo importante. Hay que ir a aquellas entidades que analizan el perfil del ahorrador y que le ofrecen aquel fondo de pensiones mejor adaptado a su perfil. En todo caso, siempre es recomendable comparar las ventajas e inconvenientes de los diferentes productos financieros antes de invertir en alguno de ellos. Se menciona que, desde el punto de vista fiscal, los productos PIA (Productos de Inversión Alternativa) pueden ser mejores que los planes de pensiones.

Un saludo cordial.

Nota1: podéis acceder a la grabación del espacio en el apartado “Emisiones anteriores” de la bitácora de Paco Álvarez y en la página de “No es un día cualquiera”.

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