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lunes, 5 de enero de 2009

La cumbre del G-20 y las medidas anticrisis de los gobiernos

En esta entrada, resumo el espacio "La Bolsa y la Vida" de 29 noviembre del año pasado.
En primer término, se habló sobre las medidas anticrisis tomadas por los diferentes gobiernos, tras la célebre cumbre del G-20. Se ha podido comprobar como los países han hecho caso omiso a la declaración de dicha reunión y han actuado cada uno por su cuenta, sin coordinación alguna. Ejemplos:

-Estados Unidos ha inyectado millones y millones de dólares en el sistema financiero.
-Inglaterra ha bajado el IVA.
-España ha presentado un quinto plan, esta vez focalizado a los ayuntamientos para intentar crear puestos de trabajo.

Parece ser que Francia ha sido el único país que ha trabajado para que los países de la Unión Europea lleven a cabo medidas conjuntas.

Tras esta descripción del panorama económico mundial, Paco Álvarez aboga por no confundir las declaraciones partidistas (que no nos llevan a ningún lado) con los análisis de la situación actual, con el objeto de salir de la mala situación actual, independientemente de las ideas políticas que tengamos. Ya que lo que debe primar es el interés general. Aunque de esto se suelen olvidar constantemente algunos políticos.

A continuación, se han tratado las medidas destinadas a las pequeñas y medianas empresas para superar la crisis. Paco Álvarez incide en algunas acciones que debería tomar el Gobierno, aparte de las que ya ha presentado (medidas que se basan exclusivamente en ayudas multimillonarias que luego tendremos que acabar pagando todos):

-La bajada del impuesto de sociedades.

-El descenso de algunas cargas sociales sobre las empresas.

-La disminución del IRPF sobre las franjas salariales que lo están pasando peor.

Pero habría que atajar el problema de fondo: es necesario o no cambiar el modelo económico. Algunos dirigentes mundiales han dicho que sí, pero no lo han demostrados con los hechos.
Resulta todavía más curioso que aquellos jefes de gobierno con etiqueta de liberales están interviniendo en empresas privadas, mientras que los jefes de gobierno social-demócratas están defendiendo la libertad de acción del mercado financiero.

Como ejemplo nítido de esta paradoja tenemos el lío montado en torno a Repsol. Aquellos que participaron en su privatización, ahora se quejan de que uno de sus accionistas quiera vender sus acciones. Estos mismos políticos se quejan cuando gobiernos extranjeros intenta intervenir en las actuaciones de Repsol en esos otros países. Estamos ante “la ley del embudo”, repleta de hipocresía. O se está a favor de mercados libres, o se está en contra, o se define las reglas para saber cuándo se puede estar a favor y cuándo en contra. Pero no se puede permitir este dislate constante.

Privatizar una empresa en el seno del modelo económico vigente permite que cualquiera las pueda comprar, desde luego (Paco Álvarez adereza perfectamente esta afirmación con la descripción de una viñeta de un célebre dibujante francés de Le Monde). Los que han privado las empresas públicas estratégicas y ahora se quejan de sus consecuencias no están tomando el pelo. Es realmente intolerable esta manera de actuar de algunos políticos. Parece que se creen que los ciudadanos somos tontos. Y, visto lo visto, tenemos bastante más memoria que dichos “desmemoriados” (kilos y kilos de rabitos de pasas tendrían que tomar a diario).

Relacionado con las empresas públicas privatizadas, Paco Álvarez define que es la “acción de oro”: “es la opción que los gobiernos se reservan, durante cierto tiempo, en algunas empresas estratégicas para, precisamente, impedir que cualquier accionista pueda tomar su control”. El Gobierno español conservó acciones de oro cuando se privatizaron Telefónica, Iberia y Repsol. Se trata de una opción temporal, ya que el modelo económico no admite que los gobiernos tengan derecho de veto en las empresas privadas.

Por último, Paco Álvarez aconseja la lectura del siguiente libro de divulgación de la cultura financiera:

“Números gordos en el análisis económico-financiero”, de David Méndez Baiges.

Un saludo cordial.

Nota1: podéis acceder a la grabación del espacio en el apartado “Emisiones anteriores” de la bitácora de Paco Álvarez y en la página de “No es un día cualquiera”.

sábado, 27 de diciembre de 2008

La industria del aceite como paradigma de la solución a la crisis financiera

Este resumen corresponde al espacio “La Bolsa y la Vida” de 22 de noviembre. Ese fin de semana, el programa “No es un día cualquiera” se celebró en Jaén, con motivo del 2º Congreso Internacional sobre aceite de oliva y salud. Tuve el inmenso placer de disfrutar del programa en directo el 23 de noviembre y de conocer a Pepa Fernández (encantadora y cariñosa, como siempre, mejor persona incluso que profesional, y ya es decir porque tiene dos premios ondas, y los que llegarán, estoy seguro) y a sus colaboradores (entre ellos, Forges, José María Iñigo, Nieves Concostrina, etc.). Realmente fue una gozada, una experiencia maravillosa que espero repetir.

Entrando en materia, en este día Paco Álvarez analizó la cumbre del G-20 y su declaración final. Es interesante notar que, al parecer, la declaración ya había sido realizada antes de celebrarse la reunión. Y si se presuponía que no iba a traer ninguna novedad significativa, así sucedió.
Lo que sí choca es la posición de superioridad de los jefes de Estado (el documento comienza así: “Nosotros, los líderes mundiales...”), habiendo sido elegidos por los ciudadanos, y su actitud de no haber tenido responsabilidad alguna en la presente crisis económica. Cuando debían haber comenzado explicando qué errores habían cometido para llegar a la actual situación.

Prácticamente la declaración se reduce a una serie de buenas intenciones, en las que entra el fortalecimiento del papel del FMI y la coordinación de las políticas fiscales de los diferentes países. En fin, bastante ambigüedad, vocabulario grandilocuente (toma de medidas “potentes”) y ninguna resolución concreta. Se remite a los participantes a preparar medidas para una próxima cumbre.

Mientras se llegue a la coordinación de los diferentes equipos creados, se alcancen los posibles acuerdos y se tomen acciones concretas, el Gobierno español ha de tomar medidas lo más pronto posible para frenar el goteo incesante del paro. Se incide en la celeridad, ya que dichas medidas no van a poder hacerse efectivas hasta varios meses después.

Además, se insta a las entidades financieras a que ayuden a reducir dicho plazo de tiempo. La explicación de esto es la siguiente: el Gobierno ha prometido ayudas (que el ICO va a liberar) a las empresas en apuros que cumplan una serie de requisitos. Las empresas pueden recibir parte de ese dinero con anterioridad para hacer frente a sus problemas de liquidez. Las entidades financieras han de verificar las características, que el Gobierno ha definido, en las diferentes empresas y si las cumplen tendrían que adelantarles parte del dinero de las ayudas. Si no se aplica ya, habrá que entender que los bancos están solucionando primero sus problemas de deudas. Con lo que las empresas y los ciudadanos tendrán que esperar a que los bancos arreglen sus propios problemas.

Por otro lado, aprovechando la crisis, el Gobierno debería analizar la economía española. Es necesario que se desarrollen sectores productivos, ya que tenemos muy pocos. Es muy bueno inventar nuevas tecnologías y productos. Pero más importante sería el desarrollo de negocio a partir de nuestros propios productos (jamón, vino, corcho, mueble, aceite de oliva, energía fotovoltaica, energía eólica, etc.). Conocer y dar a conocer todas las bondades de nuestros productos. Potenciar nuestras materias primas.

Son muy interesantes los datos que aporta Paco Álvarez, sobre las estadísticas realizadas por Xavier Sala-i-Martin, economista de la Universidad de Columbia y de la Universidad Pompeu Fabra:

-El 70% de las empresas deben su éxito a haber modificado algún producto existente.
-El 23% de las empresas exitosas se han creado por casualidad.
-Sólo un 7% de las empresas exitosas deben su existencia a la investigación y creación de un nuevo producto.
Un saludo cordial.
Nota1: podéis acceder a la grabación del espacio en el apartado “Emisiones anteriores” de la bitácora de Paco Álvarez y en la página de “No es un día cualquiera”.