jueves, 8 de noviembre de 2007

Sobre la integración de los recursos digitales en los catálogos de las bibliotecas

Para abordar este interesante tema, he recurrido al artículo “ La integración de los recursos de información electrónica en los OPAC Web españoles”, de Magdalena Lorente y Amparo Frías. Entre los aspectos que se tratan en el texto, creo que son puntos relevantes a destacar los siguientes:


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El papel de la Biblioteca Híbrida como transición o no, hacia la Biblioteca Digital. En mi opinión, queda mucho para que llegue la Biblioteca Digital. Por dos razones: el libro impreso (en general, el material impreso) sigue teniendo mucho peso, además de que sigue siendo un placer leer un libro en papel; por otro lado, los problemas que plantean las nuevas tecnologías sobre la vulneración o no de los derechos de propiedad intelectual está muy lejos de ser resuelto. La única solución creo que sería pagar a los autores, a través de sus editoriales (principalmente de libros super-ventas) por el acceso, al igual que se hace con las revistas científicas. Pero, sinceramente, no lo veo muy claro. En este sentido, me parece muy interesante la iniciativa de Alberto Vázquez Figueroa de ofrecer sus obras en tres ediciones (estándar, bolsillo y pdf gratuita) como ha ocurrido con su última novela “Por mil millones de dólares”. Una manera ingeniosa de acercar la cultura y el gusto por la lectura a toda la ciudadanía, sin discriminación por cuestiones económicas. Podría ser una solución a la encrucijada aunque hay que tener en cuenta que para poder leer la versión en Pdf el usuario ha de tener, al menos, ordenador. Y, precisamente, las personas con menos recursos económicos no pueden adquirirlo. Además, ¿estarían los autores dispuestos a llevar a cabo esta iniciativa? De momento, sólo conozco dos escritores de éxito que hayan realizado esta encomiable empresa: el mencionado Alberto Vázquez Figueroa y la Premio Nobel 2004 Elfriede Jelinek con su obra “Neid”.

-Aunque se ha mejorado en los OPAC Web, principalmente de las Universidades, aún queda mucho por hacer. Es cierto el fenómeno de la invisibilidad que causa la dispersión de servicios. Normalmente, sólo están integrados en el catálogo los recursos electrónicos de suscripción de pago.

-La Biblioteca híbrida supone no sólo una integración a nivel de descripción catalográfica, sino también de acceso a los documentos. Por ello, en la Biblioteca híbrida la propiedad del recurso de información tiene una importancia mucho menor que en la Biblioteca “tradicional”.

-Estoy completamente de acuerdo en que el catálogo ha de ser el núcleo que integre y facilite el acceso a todos los recursos y servicios de la biblioteca. El catálogo debe hacer más sencilla la utilización de la Biblioteca a los usuarios e impulsar realmente el papel de centro de formación e información.


-No sé cómo se encuentra la situación actual de las suscripciones a recursos digitales en las Bibliotecas Públicas. En el ámbito universitario (que si conozco bastante mejor), dichas suscripciones suelen estar plenamente integradas en el catálogo, pero considero que no se les da apenas publicidad, ni mucho menos en consonancia a los recursos económicos que significan para las Bibliotecas universitarias (en el caso de Andalucía, para el CBUA). Cuando todavía estaba realizando la carrera, estos excelentes recursos ya estaban. Sin embargo, no me enteré de su existencia hasta que terminé la carrera (curiosa paradoja). ¿En cuántos trabajos cambié de tema por creer que no existía bibliografía suficiente? Es decir, que algo fallaba y quizá sigue fallando. Por otro lado, la inmensa mayoría de los recursos electrónicos de estas suscripciones se encuentran en inglés. Y ya se sabe que en este país, cuando se pregunta si se sabe inglés, casi todo el mundo responde: “Bueno,...” Es decir, que la mayoría no sabe, o sólo nos defendemos bien con la lectura. Pero este problema es otra historia. Lo que quiero señalar con ello es que este es otro factor muy relevante que produce la infrautilización de unos recursos electrónicos de enorme calidad, así como de alto coste económico para las instituciones. Las soluciones para esta situación han de buscarse con celeridad, ya que los resultados sólo se verán a medio plazo. Cuanto antes se comience a llevarlas a cabo, antes se enmendará el problema.

-Continuando con el ámbito de las bibliotecas universitarias, éstas no tienen integradas en el OPAC Web los recursos provenientes de Internet, aunque sí es cierto que suelen tener un apartado de “Otros recursos”. Así mismo, suele haber un apartado de “Recursos en Internet”, con una ordenación temática, aunque normalmente se restringen a mencionarlos, no hay descripción de estos materiales. Además, he consultado con algo de exhaustividad este apartado en los Portales Web de Bibliotecas Universitarias y he comprobado la existencia de varios enlaces desactualizados o erróneos, lo que habla de una falta de mantenimiento. Y estoy hablando de Bibliotecas universitarias que, en algunos casos, tienen el certificado de calidad de la ANECA. De modo que imagino que el estado en que se encuentren las bibliotecas públicas debe ser mucho menos halagüeño.


-Por último, haciendo referencia a las bibliotecas públicas (que es la tipología en la que se centra el artículo), éstas deben implementar el SIC (Servicio de Información a la Comunidad, abarcando información administrativa, legislativa, etc., que ) como uno de sus servicios principales. Estrictamente, todos los fondos de la biblioteca representan información para la comunidad, pero lo que ofrece el SIC va directamente relacionado con la vida cotidiana de la ciudadanía, cuestiones jurídicas, impulso de la democracia participativa y del e-government, etc.) Se me antoja algo complicado integrar el SIC en el catálogo, ya que sus fines tienen una finalidad más específica. Quizá, en este caso, sería conveniente que estuviese escindido del OPAC Web, aunque presente en este mediante un enlace directo para que esté visible para el usuario. No tengo muy claro que se debiera hacer en este asunto.

Considero que, a pesar de haber transcurrido cuatro años desde la elaboración del presente artículo, se puede decir que la conclusión a la que llega el estudio de Magdalena Lorente y Amparo Frías (Los OPAC web de las bibliotecas públicas españolas NO integran los recursos electrónicos en la consulta y NO facilitan el acceso a los mismos”) sigue casi plenamente vigente en la actualidad.

Otros artículos interesantes relacionados con la materia:

-ESTIVILL, Assumpció; ABADAL, Ernest. “Acceso a los recursos web gratuitos desde las bibliotecas”

-GIBERT RIBA, Elisabet; MULÉ CARDONA, Núria; PÉREZ SALMERÓN, Glòria. “Selección y acceso de recursos electrónicos en la Xarxa de Biblioteques Municipals de la provincia de Barcelona”

-LANCASTER, F. Wilfrid; SANDORE, Beth. “Bibliotecas e Internet”

Nota1: este artículo se corresponde con una opinión mía realizada en uno de los foros del Curso "Catalogación de recursos digitales" de la FGSR. La referencia de los artículos aquí mencionados ha sido proporcionada por la profesora Amparo Sánchez Rubio.

Nota2: utilizo el género masculino de forma genérica para facilitar la lectura, por lo que los sustantivos en forma masculina hacen referencia a personas de ambos sexos.

Nota3: la imagen ha sido extraída de la siguiente dirección: http://www.geocities.com/Athens/Ithaca/8646/biblioteca.gif

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