Un foro para la reflexión y el diálogo sobre temas relacionados con las bibliotecas y la lectura, con un espacio para la literatura."La Biblioteca es el hospital del alma" (en "Memorias de Adriano", de Marguerite Yourcenar)
He de decir al comenzar este artículo que no pretendo ser minucioso como he intentado serlo en los comentarios de otros libros. Únicamente deseo dar mi opinión sobre esta obra de Rudyard Kiplyng.
De la misma manera que ocurrió cuando fue publicado, este libro me ha decepcionado. Se trata de un libro muy digno pero esperaba bastante más. Cuando me decidí a leerlo, sin más referencia que la celebridad de otras obras del autor inglés, quería encontrar una novela de aventuras que me envolviera y me llevara a esos escenarios, a mitad de camino entre la realidad y el exotismo cultivado por el colonialismo del siglo XIX. No quería nada especialmente elaborado en el estilo literario, únicamente un argumento atractivo.
Sin embargo, la historia que se narra es algo anodina y no acaba de "enganchar":
-En ocasiones, el ritmo narrativo es excesivamente lento, lo que hace que la atención del lector decaiga (al menos ha sido mi caso).
-Por un lado, la relación entre Dick (el protagonista) y Massie, que es el eje del libro, me parece bastante insulsa. En mi opinión, el autor se recrea excesivamente y no da estímulos para que el lector se sienta mínimamente atrapado por el encuentro-desencuentro de los dos personajes. El empecinamiento amoroso de Dick no da para mucho. Si acaso, la elaboración de su cuadro "La Melancolía" es más interesante, apareciendo la intrigante y atormentada figura de Bessie.
-Me quedo con las ganas de que el escritor hubiese ahondado más en la amistad entre Dick y Torpenhow. El libro es un elogio a la amistad. Realmente se trata de una amistad entrañable, con diálogos vivos e ingeniosos. Además, se queda uno con las ganas de que Dick y Torpenhow partan a algún país en conflicto para realizar su trabajo de reporteros de guerra y vivir con ellos sus peripecias.
-Creo que uno de los aspectos más destacables es la narración de cómo Dick vive su ceguera, especialmente desde que comienzan los primeros síntomas hasta que termina "La Melancolía". Se trata de un relato desgarrador que nos hace ponernos en el pellejo de una persona ciega a comienzos a finales del siglo XIX. En su vida cotidiana, la persona ciega sufría un auténtico tormento. Verdaderamente se trataba de una desgracia, se pasaba a ser un estorbo para la sociedad y, al mismo tiempo, alguien digno de pena. Ambas cosas no podían ser más apesadumbrosas y sublevantes para una persona con grandes ambiciones personales y profesionales, como Dick.
-En el haber de la obra, también deben anotarse las excelentes apreciaciones que se hacen sobre el oficio de pintor.
Considero que la resolución de la historia es algo forzada y poco atractiva. Parece que la "moraleja" que nos da el libro es que el destino de una persona de acción es vivir siempre junto al peligro y que abandonar este sendero por una vida tranquila y acomodada es igual a terminar con su vida.
En todo caso, "Entre tinieblas" (o "En tinieblas") es un libro que se deja leer bien y que puede hacernos pasar un buen rato. Y ya tendremos un nombre que poner a las mejores oportunidades que nos brinde la vida, sólo tenemos que esperar a que pase nuestro "Barralong". Un saludo cordial.
En esta noticia, se nos muestra cómo las bibliotecas son el mejor aliado de los desempleados, ofreciendo no sólo recursos documentales sino también de asistencia por parte del personal bibliotecario.
“La búsqueda de empleo de Anthony Morris sufrió un contratiempo este mes, cuando la Biblioteca pública de Queens Borough le informó de que no podría una nuevo carnet bibliotecario hasta que pagase una multa de 80 dólares.
El señor Morris, de 31 años de edad, ha estado desempleado durante 8 meses y no tenía dinero. Pero había acumulado una serie de libros que necesitaba para preparar un examen que era parte de un proceso de selección para conseguir un trabajo en Con Edison, y también necesitaba el carnet bibliotecario para consultar en línea sitios con información confidencial. Así que preguntó si podría pagar la deuda con su trabajo.
Después de 22 horas ordenando libros en la sección de referencia de la biblioteca sucursal “Jamaica”, el señor Morris consiguió su carnet bibliotecario y se le pidió trabajar a media jornada en la biblioteca.
“Es sólo un salario mínimo, pero llena un espacio”, dijo el señor Morris, que vive cerca y previamente trabajó en una planta química que fabrica tintes para cuero. Está esperando para ver si consigue el trabajo.
Mientras que estos resultados directos son realmente extraños, las bibliotecas públicas de la ciudad están incrementando su servicio como improvisados centros de empleo. En la sucursal de 58th Street de la biblioteca pública de Nueva York, en Manhattan, por la mañana, una multitud de profesionales desempleados ocupan los ordenadores, una vez que han sido utilizados por los usuarios más mayores, y los libros sobre la confección de curriculums vitae duran poco tiempo en las estanterías. La Biblioteca de Ciencia, Industria y Negocios de 34th Street atrajo a 700 personas para un acto sobre preparación profesional y recientemente se dobló el número de clases de informática que se ofrece a las personas mayores porque la gente que busca trabajo ha hecho que las clases existentes se colapsen.
“Nosotros hemos estado en la labor de búsqueda de empleo durante décadas” dijo Paul LeClerc, presidente de la red pública de bibliotecas de Nueva York, haciendo hincapié en que el presidente Obama ha afirmado que un bibliotecario le ayudó a encontrar su primer trabajo como organizador comunitario. “Esto es una continuación”.
El nuevo papel bibliotecario llega en medio de una gran oleada de demanda a las bibliotecas de bienes y servicios gratuitos, lo que es típico durante las recesiones económicas. En el cuarto trimestre de 2008, la circulación (de fondos) se incrementó un 16% en comparación con el año anterior en la Biblioteca pública de Nueva York, la cual sirve a Manhattan, el Bronx y Staten Island; un 9% creció en la Biblioteca Pública de Brooklyn; y un 2% en Queens. Los tres sistemas bibliotecarios también informaron de un significativo crecimiento en el número de visitas.
Pero las bibliotecas se están enfrentado a bruscos recortes en el presupuesto propuesto por el alcalde para el próximo año y tienen otras dificultades económicas. Brooklin ha cerrado ya sus sucursales los domingos y está planteándose cerrar más horas. Este mes una compañía hotelera se echó para atrás en su acuerdo de compra de la biblioteca Donnell, un edificio de cinco plantas en 53rd Street, cuya venta se pretendía que ayudase a pagar los 250 millones de dólares que va a costar la renovación de la biblioteca principal de la red pública de biblioteca de Nueva York, en la Quinta Avenida.
En el centro bibliotecario del Bronx, cerca de la Universidad Fordham, Janice Moore-Smith, consejera para la formación y el empleo, lleva varios años ayudando diariamente a media docena de personas con sus curriculums. En los últimos meses, a menudo han sido diez personas. Además, Moore-Smith comentó que ha estado programando más sesiones conjuntas con maridos y mujeres en las que da apoyo emocional junto con consejos laborales. “Estoy haciendo terapias de pareja”.
Los bibliotecarios comentan que, normalmente, el servicio más solicitado es el puesto de ordenador. En la biblioteca de Queens para Adolescentes en Far Rockaway, más y más jóvenes están viniendo para inscribirse, aludiendo a que sus padres han quitado el servicio de Internet en casa. Y como los sitios Web han sustituido ampliamente a los periódicos como el lugar más común de las listas de trabajo, encontrar trabajo sin acceso a Internet se ha hecho más complicado.
Kerwin P. Pilgrim, director de la división del centro de información laboral y educacional de la Biblioteca Pública de Brooklyn, dijo que ha comenzado a preparar 15 personal del equipo para proporcionar asistencia individual a las personas que buscan trabajo, en previsión de que la demanda crezca si la economía empeora. En enero, la biblioteca anunció que habría un miembro del personal disponible en todo momento en, al menos, una biblioteca por cada grupo de cuatro sucursales.
Hasta hace poco, comentó el señor Pilgrim, la mayoría de la gente que venía a los talleres de currículums de la biblioteca buscaban trabajos poco cualificados. Ahora, la proporción de trabajadores cualificados en las clases ha aumentado.
“Cuando los bancos comenzaron a hundirse, vimos a algunas personas que habían estado trabajando durante mucho tiempo y que nunca habían tenido tiempo para escribir (sus) curriculums o trabajar sus habilidades en las entrevistas de trabajo”, comentó. La gente se vuelve cómoda y fundamentalmente sus curriculums nunca han sido actualizados”.
Mitch Baucus ha sido durante mucho tiempo un habitual de la sucursal Flushing de la biblioteca de Queens, pero últimamente ha pasado de ser un lugar de placer a su oficina virtual.
Cuando él trabajaba como investigador judicial para un abogado de Great Neck, el señor Baucus gastaba una mañana cada semana leyendo periódicos y revistas en la biblioteca. Desde que fue despedido en el pasado diciembre, él ha estado viniendo cinco o seis días a la semana para buscar en Internet ofertas de empleo.
Ha pasado varios meses buscando sin éxito, entonces descubrió algo que había pasado por alto.
“Me di cuenta de que había una persona que está aquí y su trabajo era ayudar a la gentecon sus currículums y sus habilidades en entrevistas”, comentó. “Entonces acudí a él y le pedí ayuda”.
Al hilo de esto, me pregunto: ¿Realmente hay gente en nuestras bibliotecas públicas capacitadas para hacer estas funciones de asesoría laboral, que son tan necesarias en momentos críticos como el que vivimos? ¿Vosotr@s que opináis? Creo que para responder esta pregunta sería necesario, al menos, otro artículo. Un saludo cordial.
Nota1: enlace a la noticia original escrita por Joshua Brustein en la versión en línea de The New York Times (con fecha 25 de marzo de 2009).
Esta noticia nos muestra la difícil situación en la que se encuentran actualmente muchos sistemas bibliotecarios municipales a la hora de hacer frente a sus necesidades de renovación, debido a los recortes en recursos económicos. Desde luego, estar sujeto a los vaivenes del negocio inmobiliario no es lo mejor. Posiblemente, el caso acuciante de Nueva York es sólo un ejemplo. Os dejo con la noticia. Un saludo cordial.
Dentro del Plan de renovación de la Red de bibliotecas públicas de Nueva York, era parte esencial la venta del antiguo edificio de la biblioteca Donnell, en el centro de Manhattan. En 2007, la empresa Orient-Express Hotels (a la que pertenece, por ejemplo, el Hotel Ritz, en Madrid) anunció que iba a comprar dicho inmueble por 59 millones de dólares. A comienzos de marzo ha decidido echarse a atrás en la compra y ha dicho que quiere renegociar el acuerdo, argumentando la crisis financiera global y el recorte del crédito para la construcción y para el desarrollo inmobiliario. El edificio Donnell, con cinco plantas, ubicado en West 53rd Street, iba a ser derruido para construir un hotel de 11 pisos, con la biblioteca en la primera planta y en el subsuelo.
La multinacional dijo que están planeando diferir o reestructurar el proyecto. Probablemente, la empresa es consciente de la ansiedad que crea entre las organizaciones culturales que tienen importantísimos compromisos en proyectos de capital tan vitales como éste. Las donaciones e ingresos se están reduciendo como consecuencia de la crisis económica.
Los líderes de estos grupos están observando con cautela la situación. “Dado el estado de la economía, es un riesgo que hay que correr”, dijo Reynold Levy, presidente del Lincoln Center. El señor Levy añadió que hasta ahora el Lincoln Center no ha tenido “una sola corporación que haya reducido o diferido un pago” en su esfuerzo de renovación.
La venta de 59 millones del “Donnell” iba hacia una mayor renovación a realizar por el arquitecto británico Norman Foster que transformaría la biblioteca principal en la Quinta Avenida en una biblioteca circulante. Se recibió siete millones de dólares de depósito procedente de Orient-Express en el proyecto Donnell, según una persona involucrada en el acuerdo, quien exigió el anonimato porque los términos del contrato son confidenciales; otros detalles permanecen sin revelar.
La Biblioteca Pública de Nueva York dijo a través de un portavoz que se ha planeado estudiar varias opciones para conseguir que Orient Express cumpla su compromiso.
Expertos legales hablan de que la biblioteca podría no tener más recurso que pedir daños y perjuicios pero sugieren que es improbable que recupere el total de los 59 millones del precio de compra. Para pedir a alguien (un abogado) que realice algo, usted tiene que establecer en qué ha sido perjudicado”, afirma el abogado corporativo de Cleary Gottlieb en Nueva York. Para la biblioteca, estos daños deberían incluir factores como en qué medida el edificio Donnell ha perdido valor desde que Orient-Express acordó comprarlo en noviembre de 2007. Es más, la biblioteca todavía tiene que vender su sucursal de Mid-Manhattan, en el margen este de la Quinta Avenida con 40ft Street, cuya colección circulante va a ser absorbida por la biblioteca principal a través de la calle. Los beneficios de esa venta también de ir a parar a la renovación de Foster.
Sin embargo, dado el pésimo estado de la economía, la biblioteca puede que tenga que llegar a una solución de compromiso. Es decir, cuando hay problemas, el cliente siempre sale perdiendo. “En la actualidad, sucede con bastante frecuencia que las partes se reúnan y renegocien el acuerdo”, dijo Mr. Speling. “Interesa a todos hacer eso, porque los gastos judiciales son caros”.
La decisión de Orient-Express despertó las especulaciones sobre si el financiero de Wall Street Stephen A. Schwarzman haría buena su promesa de donación de 100 millones de dólares a la biblioteca anunciada en marzo de 2008, teniendo en cuenta los recientes reveses que ha sufrido su empresa, el Grupo Blackstone. Sin embargo Peter Rose, un portavoz de Blackstone, afirmó que la donación del señor Schwarzman “seguía adelante”, sin cambios.
La renovación de la biblioteca central es parte de un plan más ambicioso para actualizar todo el sistema mediante el incremento del número de sucursales, reforzando la dotación y creación de dos nuevas bibliotecas, en Upper Manhattan y en Staten Island.
Cuando Orient Express acordó comprar el edificio Donnell, una sucursal muy frecuentada y popular, hubo quienes opinaron que el proyecto era una combinación desafortunada de arte y comercio. Pero se dijo que el sistema bibliotecario tenía que elegir entre esa opción o trasladar la biblioteca Donnell, construida en 1955, ya que el edificio necesitaba urgentemente una renovación, estaba en malas condiciones.
El proyecto iba a tener 150 habitaciones de hotel, entre 750 y 2000 dólares por noche, y un restaurante en la planta superior. Cinco plantas estarían conectadas al Club “21” en West 52nd Street, también propiedad de Orient-Express. En principio, la construcción estaba programada que comenzase este año y terminase a comienzos de 2011.
Nota1: enlace a la noticia original escrita por Robin Pogrebin en la versión en línea de The New York Times (con fecha 3 de marzo de 2009).
La biblioteca escolar ha de realizar, fundamentalmente, las siguientes funciones:
-Como función primordial, la biblioteca escolar ha de ser el organismo que recepcione, sistematice y difunda todos aquellos materiales educativos que lleguen al centro y que origine el mismo. De este manera, la biblioteca escolar ocuparía el lugar de centro de información por excelencia para la organización educativa, mejorando la comunicación entre los miembros de la comunidad educativa, los distintos departamentos y la directiva.
Del mismo modo, para que esto sea así, es necesario que tanto el alumnado como el profesorado tomen el hábito de acudir a la biblioteca escolar como el centro de recursos del centro.
-La biblioteca escolar ha de estar implicada en el proceso enseñanza-aprendizaje. Por tanto, debe estar presente en todas las áreas, actividades y proyectos escolares.
La biblioteca escolar tiene un papel primordial en la enseñanza del manejo y uso de las fuentes de información, aspecto en el que los estudiantes tienen grandes déficits. Según Eisengberg y Berkowitz, las habilidades de información se resumen en:
Definir la tarea: reconocer la necesidad de información y acotarla bien.
Estrategias para buscar información.
Localización y acceso a la información.
Uso de las fuentes de información (que incluye el uso de diferentes tipos de documentos, las búsqueda de información en la biblioteca, etc.).
Procesamiento de la información: capacidad de comprender lo que se explica y de materializarlo en apuntes, así como de sintetizar y evaluar la información.
Organización de la información y presentación.
Evaluar el proceso de información (trabajo requerido y aumento de conocimiento).
-La biblioteca escolar debe centralizar todos los recursos de información del centro. En la actualidad, con la sociedad de la información y el conocimiento, la biblioteca se convierte en un entorno multimedia. En este ámbito han de moverse los alumnos. De ahí que sea necesario que adquieran la alfabetización digital, incluida dentro de la alfabetización informacional.
La biblioteca escolar ha de contar con un equipamiento tecnológico adecuado para cumplir este cometido. Las nuevas tecnologías pueden contribuir de diversos modos al papel de la biblioteca escolar:
Cooperación interbibliotecaria (copia de registros bibliográficos).
Acceso a fuentes de información externas del centro (Internet).
Mejora de la gestión de los recursos documentales del centro (OPAC).
Mejora de la gestión de la biblioteca (estadísticas de uso, por ejemplo).
Familiarización de los alumnos con los soportes digitales.
Familiarizar a los alumnos con la consulta automatizada. Así mismo se pueden elaborar catálogos adaptados a la edad de los lectores, implantar un servicio de DSI, etc.