jueves, 19 de mayo de 2011

Trabas legales a la extensión del Open Access

Hasta el presente, no tengo conocimiento de que haya habido regulación alguna sobre la difusión abierta de la investigación científica, sobre todo la financiada con fondos públicos.
El marco legislativo que debería sostener en el futuro la expansión del OA, en mi opinión no va a ayudar todo lo se requeriría. La Ley de Ciencia, la Tecnología y la Innovación, que fue llevada al Congreso el pasado 19 de mayo de 2010, ha sido recientemente aprobada, el 12 de mayo de 2011. Todavía no tengo conocimiento de cuál será el texto definitivo (hasta que sea publicada en el BOE). Pero lo que aparece en el texto provisional referente al acceso abierto, como decía antes, no creo que sea suficiente.
Para no aburrir y no extenderme demasiado, aparte de la mención (en varias ocasiones) del OA en la Exposición de motivos, el artículo 36 "Difusión en acceso abierto" establece:

1. "Los agentes del Sistema Español de Ciencia y Tecnología impulsarán el desarrollo de repositorios, propios o compartidos, de acceso abierto a las publicaciones de su personal de investigación.

2. El personal de investigación cuya actividad investigadora esté financiada íntegramente con fondos de los Presupuestos Generales del Estado hará pública una versión digital de la versión final de los contenidos que le hayan sido aceptados para publicación en publicaciones de investigación seriadas o periódicas, tan pronto como resulte posible, pero no más tarde de doce meses después de la fecha oficial de publicación.

3. La versión electrónica se hará pública en repositorios de acceso abierto reconocidos en el campo de conocimiento en el que se ha desarrollado la investigación, o en repositorios institucionales de acceso abierto.

4. La versión electrónica pública podrá ser empleada por las Administraciones Públicas en sus procesos de evaluación.

5. El Ministerio de Ciencia e Innovación facilitará el acceso centralizado a los repositorios, y su conexión con iniciativas similares nacionales e internacionales.

6. Lo anterior se entiende sin perjuicio de los acuerdos en virtud de los cuales se hayan podido atribuir o transferir a terceros los derechos sobre las publicaciones, y no será de aplicación cuando los derechos sobre los resultados de la actividad de investigación, desarrollo e innovación sean susceptibles de protección."
A pesar de ser un paso adelante, un embargo de 12 meses resulta excesivo, especialmente cuando se trata de estudios sobre materias tan dinámicas y sujetas a la obsolescencia científica como pueden ser las Ciencias de la Salud, Ciencias (Biología, Química, Física, etc.) o las Ingenierías.

Si las cosas quedan así, concretamente en España, el OA seguirá expandiéndose, pero a un ritmo mucho más lento del deseable. Y los costes para las instituciones, incluso, pueden incrementarse, ya que no sólo tendrán que implementar sus repositorios (algo que ya se ha hecho en muchas universidades y centros de investigación) y desarrollarlos, sino que también tendrán que seguir adquiriendo las publicaciones científicas comerciales (que seguirán incluyendo artículos de investigadores propios de las instituciones que hacen los repositorios). La factura a pagar podría llegar a duplicarse (o, al menos, incrementarse con toda seguridad), más aún en un entorno de austeridad y restricciones presupuestarias. Menudo panorama.

Fuente utilizada: Proyecto de Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, de 19 de mayo de 2010.

3 comentarios:

  1. Bueno, personalmente, me parece un avance. Al menos se reconoce la valía y la proyección que tiene el movimiento OA. Lo que no puede hacer el Ministerio es interferir en el sistema actual de comunicación científica. Sería de locos que desde España se tratase de modificar este sistema porque simplemente los investigadores perderían visibilidad completamente.

    Sin embargo, advierte que la información debe estar accesible en formato abierto en 12 meses. Es razonable y como decía, un avance.

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  2. Hola Marcos,

    Como comento en el artículo, creo que se trata de un avance, desde luego que es un avance respecto a la situación anterior.

    Sin embargo, ¿no trata el OA de romper con el actual sistema de comunicación científica? ¿Tiene sentido que las universidades tengan que pagar por las investigaciones de sus propios investigadores? Reconozco que no soy capaz de calcular el impacto que tendría sobre la visibilidad del trabajo de los investigadores si, de un día para otro, se publicara en OA. ¿Pero la visibilidad no la da también la institución en la que se investiga?

    Lo que creo que está claro es que en algún momento habrá que romper la baraja, y decidir publicar definitivamente en OA. Si no las universidades y centros de investigación tendrán que incrementar significativamente sus gastos, ya que tendrán que pagar por las publicaciones periódicas (electrónicas e impresas) y por la creación y mantenimiento de repositorios (cuyo gasto, como se puede ver en el artículo citado, no es nada desdeñable). Es algo que tendrán que tener muy en cuenta en el futuro las instituciones de educación superior y centros de investigación.

    Por tanto, creo que la nueva Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación es un avance significativo, pero no se trata del fin del camino. Si realmente se quiere tomar en serio el OA, todavía queda mucho por andar para llegar al fin del trayecto.

    Muchas gracias por tu comentario, Marcos. Saludos.

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  3. Para cuando otra entrada??
    Se te echa de menos.
    Tus seguidores nos sentimos abandonados.

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