Un foro para la reflexión y el diálogo sobre temas relacionados con las bibliotecas y la lectura, con un espacio para la literatura."La Biblioteca es el hospital del alma" (en "Memorias de Adriano", de Marguerite Yourcenar)
jueves, 16 de septiembre de 2010
¿Gratis es más público? (II)
martes, 14 de septiembre de 2010
¿Gratis es más público? (I)
Todavía no quiero decir si estoy o no a favor de que se cobren tasas por los servicios bibliotecarios, no quiero dar pistas. Pero sólo quería hacer una última cuestión, ¿creéis que valoramos suficientemente lo público (en general) o que, por el contrario, lo tenemos en muy poca estima?
Espero que os interese el tema y que participéis con vuestros comentarios. Hasta el siguiente post. Saludos.
lunes, 26 de julio de 2010
Las contradicciones de las bibliotecas públicas
Pero, ¿verdaderamente esto es así? La realidad nos dice que no. Esto es lo que dice Wayne Disher (1), director de la Biblioteca Pública Hemut en Hemet (California).
Según él, las bibliotecas dan mensajes contradictorios. Y los agrupa en cuatro ámbitos:
1. Actitud
2. Instalaciones
3. Políticas
4. Señalización
Para mostrar esas contradicciones, adjunto los siguientes ejemplos:
-Actitud: Cuando llegas a la biblioteca pública, te encuentras con carteles que dicen "Todo el mundo es bienvenido a la biblioteca", pero ¿la actitud del personal coincide con ese mensaje? El personal bibliotecario responderá con agrado a las preguntas de los usuarios. Sin embargo, suele mostrar una adusta expresión, con apareciencia de estar ocupado, que no invita a que el usuario se acerque a preguntar cualquier cuestión.
-Políticas: nuestra intención es que los usuarios se acerquen a las bibliotecas públicas, les decimos que en ellas pueden pasar un buen rato, pero les ponemos trabas. Un ejemplo sería: "Ven a pasar la tarde a la biblioteca, pero no traigas nada de comer ni de beber".
-Señalización: muchas veces el problema no está en lo que se dice, sino en cómo se dice. En vez de poner en los carteles "No se permite el uso de móviles en la biblioteca", se podría quitar el elemento negativo del mensaje y poner "Tenga sus conversaciones telefónicas en la Zona de Móviles".
Las bibliotecas deberían acentuar el cambio de actitud, su manera de trabajar y operar como si fueran una empresa, como si los usuarios tuvieran que pagar por utilizarlas (como realmente ocurre, ya que las sufragan con sus impuestos). Las bibliotecas públicas, las bibliotecas en general, han de suprimir los obstáculos, el "sacrificio" de la gente para utilizarlas y hacer que sean un lugar acogedor, confortable y útil.
Nota1: el artículo original pertenece al blog "The M World-Marketing Libraries" de Kathy Dempsey.
miércoles, 30 de junio de 2010
Cuando renovarse no puede ser morir: las bibliotecas públicas a debate en el Reino Unido
Repentinamente, las partidas de gasto son cuestionables y revisadas por doquier. En mi opinión, esto es señal inequívoca de que se ha actuado como nuevos ricos y se ha derrochado el dinero. No utilizo la primera persona del plural “hemos” porque no me considero partícipe ni responsable de la actual crisis, del mismo modo que muchos otros ciudadanos. No entiendo porque la inmensa mayoría de los ciudadanos tenemos que hacernos partícipe del fracaso y de la mala gestión de otros cuando anteriormente no participamos en el supuesto “éxito”, que ya vemos a donde nos ha llevado.
En todo caso, actualmente todo gasto es cuestionable, especialmente el público. El gasto público ha de reducirse inmediatamente. Y cuando ocurre esto, ya sabemos que las partidas que con preferencia y con premura se recortan son las de cultura, entre otras. Y con ellas, el gasto en las bibliotecas.
En Reino Unido, el debate está siendo de enorme calado y muy preocupante. Ahora, hay quienes piensan que las bibliotecas son algo prescindible. Esto es lo que viene a decir el informe realizado por la empresa de consultoría KPMG.
Dicha consultora sostiene que los servicios públicos están basados en profesiones establecidas en tiempos georgianos (reinados de Jorge I, II y III, durante el siglo XVIII), oficios como guardia de policía, profesor, cirujano, enfermero, trabajador social, etc.) que fueron organizadas dentro de las instituciones victorianas (la biblioteca, la policía, el ayuntamiento, la ciudad universitaria, el colegio gratuito, el hospital, etc.) y que fueron financiadas y gobernadas por el Estado del Bienestar durante la década de los años 1940. Dice que esta estructura tiene muchas fortalezas, en la medida en que aporta estabilidad a la estructura.
El informe hace una apuesta firme por la gestión de las bibliotecas públicas por parte de las comunidades locales, en vez de por las autoridades. Sostiene esto, por ejemplo, en que las bibliotecas están teniendo graves problemas de financiación al ser más discrecionales que otros servicios públicos, haciendo alusión a que el uso ha disminuido, con lo que el coste unitario del préstamo por libro se ha hecho más caro que el precio por venta al por mayor de un libro.
Además, afirma que el nivel de resistencia de la comunidad al cierre de las bibliotecas es desproporcionado en relación con su uso. Siguen diciendo que la mayor parte de los espacios de las bibliotecas están mal utilizados, dedicados al almacenamiento de libros poco usados. A pesar de que el e-Gobierno ha hecho bibliotecas electrónicas, todavía las bibliotecas concentran sus servicios en varios edificios.
Habla sobre la oportunidad de que las bibliotecas públicas sean gestionadas por las comunidades locales, con lo que se implicarían más en su devenir y les aportarían un gran valor social. Además, se ahorraría mucho dinero en el pago de un personal sobrecualificado, en un espacio mal utilizado y en acciones innecesarias.
Ante este osado estudio, el célebre poeta Andrew Motion, presidente del Consejo de Archivos, Bibliotecas y Museos, ha declarado en The Guardian que el Gobierno tomaría una decisión errónea si hiciera caso al informe de KPMG. Ha dicho que el sector de las bibliotecas públicas ahorrará dinero, como el resto de sectores públicos. Pero toda buena biblioteca necesita de un personal experto para que funcionen adecuadamente. Cree que, aunque algunos aspectos pueden ser llevados por voluntariado, las tareas centrales han de ser realizadas por personal bibliotecario. Hacer lo contrario sería una catástrofe.
Andrew Motion considera que se trate de bibliotecas tradicionales o modernas, son piezas muy importantes para dar a las personas todo lo que una biblioteca puede ofrecerles, información, placer, instrucción, una nueva dirección en sus vidas. Además ayudan a las personas con dificultades para leer y a quienes están aprendiendo inglés. Poner en riesgo todo esto sería un error absoluto.
Motion acepta totalmente que nos encontramos en un momento en el que hemos de ser capaces de mantener un debate adulto sobre cómo hacer las cosas de otra manera, pero no aceptar la enorme importancia de las bibliotecas y su potencial, como parece mostrar el informe de KPMG, es frustrante a la vista de la labor que han realizado las bibliotecas.
Motion espera que el Gobierno no pierda el tiempo debatiendo sugerencias tan extravagantes.
Cree que no se hace daño alguno a la sociedad preguntándose qué servicios deben ser financiados con fondos públicos y como se deben realizar. Pero sería temerario que una economía moderna abandonara sin motivo los recursos que ayudan al aprendizaje y a construir nuestro potencial como seres humanos. “Estamos en un momento crítico. Es un tiempo para pensar en grande, no para cometer grandes errores que hagan retroceder al país y perjudicar a los más desfavorecidos que necesitan las mejores bibliotecas posibles y el libre acceso a los libros”.
Más allá de este interesante debate, en mi opinión resulta chocante la osadía y el descaro con que las empresas privadas opinan sobre la función pública. Muchos me dirán “¡faltaría más!”. Desde luego que la cosa pública nos afecta a todos y, por ello, es completamente lícito y saludable que esté en boca de todos y sea objeto de una constante reflexión. Pero me provoca perplejidad la reacción agresiva de las empresas privadas muestran cuando desde los poderes públicos se habla de regular sus actividades. “¿Quién es el Estado para decirme cómo he de llevar mi negocio?” Sin embargo, todas las empresas privadas están completamente de acuerdo con que el Estado rescate a ésta o aquella empresa (ya sea un banco, una automovilística, una red internacional de distribución, etc.), amparándose en el perjuicio que puede suponer para el conjunto de la sociedad. ¿En qué quedamos? Si se quiere que el Estado ayude al sector privado, no es una cuestión de solidaridad sino de justicia social que la sociedad en su conjunto reciba una compensación por esa ayuda. Sin embargo, desde la empresa privada, especialmente desde los grandes grupos empresariales, se defiende implícitamente que cuando las cosas van mal “Café para todos”, y cuando las cosas van bien, el sector privado se queda con el café y con la cafetera.
Este posicionamiento me hace ver con indignación estos informes de consultoras privadas que queriendo aparentar una visión “en aras del bien público”, proponen desmantelar los servicios públicos.
No cabe duda de que nos encontramos en un momento crítico, en el que todo es debatible. Todo menos unos servicios públicos mínimos que garanticen la igualdad de oportunidades y la integración de todos las capas sociales. Porque, en caso contrario, ¿qué será lo siguiente, la Sanidad, la Educación, los Servicios sociales? Creo que es el momento de estar muy vigilantes a los movimientos del sector privado y empresarial, porque no podemos renunciar a los derechos de todos en beneficio de unos pocos. Y el Reino Unido, aunque pertenezca al ámbito anglosajón y a un modo diferente de hacer las cosas en todos los ámbitos, también en el bibliotecario, está aquí al lado. Hay que plantarse. Que se gaste el dinero, que se gaste bien y que no se derroche, pero que no se pongan en peligro los servicios públicos. Creo que no es pedir demasiado. Sólo es pedir lo que nos pertenece, lo Nuestro.
Nota: enlace a la noticia publicada en The Guardian por Alison Flood, con fecha de 11 de julio.
lunes, 21 de junio de 2010
Ser ecológicos: marketing y necesidad (3)
7. Continuar con el proyecto
8. Invitar a la comunidad a colaborar a con el proyecto
En todo caso, como señala la autora, cada biblioteca y su entorno son diferentes. Pero todas las ciudades quieren ahorrar costes, así que ese puede ser un buen argumento cuando hablemos con las autoridades municipales. Comience con objetivos modestos y comparta el éxito con la ciudad. Eso sería como comenzar a hacer rodar una bola de nieve que poco a poco se hace más grande. La ecología, la sostenibilidad y la eficiencia son el presente y el futuro.
Nota1: el artículo original es de Louise L. Schaper, publicado el 15 de mayo en Library Journal.
miércoles, 9 de junio de 2010
Ser ecológicos: marketing y necesidad (2)
Las actividades de formación ecológica realizadas por otras empresas o entidades pueden ser muy rentables, al formarse una red de participación. Así mismo, pueden cambiarse los hábitos y descubrirse errores a través de entrevistas y evaluaciones de las formas de trabajo.
-Entre las empresas limpiadoras, encuentre a aquellos formados en limpieza ecológica.
-La limpieza debe hacerse temprano, hacia las 6 de la mañana, o justo después de cerrar las instalaciones.
-Deshacerse de los productos químicos perjudiciales.
-Utilice un simple y básico producto de limpieza. Un buen ejemplo es el peróxido de hidrógeno, utilizado en diluciones en proporción del 1 al 5%. Se degrada más fácilmente que la mayoría de sustancias y, aunque es un gran bacteriano, es más amable en el ambiente que el cloro. Además, el peróxido de carbono es un producto con un precio muy económico.
-Comprar productos de limpieza que estén acreditados como ecológicos.
-Utilizar paños de microfibra, que tienen una fantástica capacidad para recoger las partículas más pequeñas.
-Siempre hay que buscar ideas nuevas.
3. Implementar el ahorro de energía y los dispositivos de control
4. Reducir el gasto energético de los equipos informáticos
Las tecnologías siempre son cambiantes, pero las siguientes estrategias serán muy útiles para ahorrar energía:
5. El uso sostenible de materiales y procesos
-Venta de bolsas reutilizables.
-Imprimir con menos frecuencia, y hacer las copias a doble cara.
-Deshágase del agua embotellada en su biblioteca. En cambio, ponga filtros a los grifos y aparatos que enfríen el agua. Siempre serán mucho más económicos que las máquinas suministradoras de botellas de agua mineral.
-Ofrecer alimentos saludables y sostenibles en los eventos. La biblioteca puede asociarse con una tienda local de alimentos naturales. Es una buena manera de ofrecer a la población un modelo adecuado de alimentos y prácticas alimentarias.
-Organizar el reciclaje, ofreciendo contenedores atractivos, con una señalización clara y manteniéndolos limpios.
-Crear un espacio libre de humos.
-Adquirir vehículos eléctricos e híbridos y estaciones de recarga eléctrica.
-Realizar las reformas de los edificios y el mantenimiento con materiales sostenibles.
Nota1: el artículo original es de Louise L. Schaper, publicado el 15 de mayo en Library Journal.
domingo, 6 de junio de 2010
Ser ecológicos: marketing y necesidad (1)
Hace ya bastante tiempo que nos ha quedado claro que somos unos contaminadores natos, destructores implacables del medio ambiente. Y que la naturaleza no lo aguanta todo, del mismo modo que los recursos naturales no son inagotables.- Regalar bolsas de plástico.
- Utilizar una excesiva energía eléctrica por la noche, cuando trabajan los servicios de limpieza.
- La impresión de miles de boletines mensuales.
- El pegado de anuncios de los programas de la biblioteca central en los mostradores de servicio.
- La utilización de agua embotellada y cubiertos, vasos y platos de plástico para eventos.
- Servir dulces y otros alimentos poco saludables durante la realización de eventos.
- Llevar en vehículo a los asistentes a reuniones y restaurantes, cuando se localizaban a unas pocas avenidas de distancia.
- Dejar encendidos los ordenadores y los monitores durante las 24 horas, los siete días de la semana.
- La utilización de unidades de refrigeración y ventiladores para evitar el sobrecalentamiento del servidor y de los ordenadores.
- Ofrecer tarjetas de biblioteca que no pueden ser recicladas.
Por tanto, no basta con tener un edificio que es energéticamente eficiente. Es necesario difundir sus valores a las prácticas cotidianas del personal.
Nota1: el artículo original es de Louise L. Schaper, publicado el 15 de mayo en Library Journal. Nota2: LEED es la sigla de Leadership in Energy and Environmental Design.
lunes, 19 de abril de 2010
Bibliotecas... ¡deberían prohibirlas!
jueves, 8 de abril de 2010
Nuevas tendencias bibliotecarias o Las bibliotecas no son para los libros
La Library Act de 1964 había mantenido a las bibliotecas como uno de los principales soportes de la cultura británica. Sin embargo, con el recién estrenado Departamento de Cultura, Medios y Deportes (DCMS), cuestiones como los libros electrónicos gratuitos, el uso de las redes sociales, la diversidad de las comunidades y las derivaciones comerciales de estos temas han abierto un feroz debate sobre cuáles son los objetivos de la bibliotecas en la sociedad actual.
Por lo general, para bien o para mal, las necesidades culturales de las nuevas generaciones no van dirigidas al libro. Esto unido a una situación económica precaria está llevando a las autoridades británicas a actuar de la siguiente manera:
-Cerrar decenas de bibliotecas para ahorrar dinero, así como disminuir los horarios de apertura de muchas otras bibliotecas.
-Apostar por un nuevo tipo de biblioteca como la recién renovada biblioteca del concejo de Enfield (norte de Londres). Alrededor del antiguo edificio se la ha recubierto de una moderna estructura de cristal. En la planta baja, hay una cafetería donde se puede disfrutar de deliciosos cafés y sandwichs, una biblioteca infantil con un área de juegos, una área juvenil donde se puede escuchar a los cantantes preferidos, una sección con terminales de ordenador y un autoservicio de escáneres RFID para el préstamo. En la planta superior se encuentran más ordenadores y la colección de libros.
El poeta inglés Andrew Motion que actualmente es el presidente del Consejo de Museos, Bibliotecas y Archivos, considera que el nuevo modelo de bibliotecas es el adecuado para la sociedad de estos tiempos. Según él, se trata de un lugar que combina un espacio para niños, otro para Pc´s y otro para la lectura.
Sin embargo, no todos están entusiasmados con este nuevo paradigma de biblioteca. Creen que la biblioteca infantil a menudo parece más una guardería y que la biblioteca, en general, más se asemeja a un centro de comunicación, con ordenadores y con pocas mesas de trabajo.
Este sector de la comunidad piensa que la biblioteca no es simplemente un lugar de encuentro de la comunidad, consideran que se distingue por su naturaleza literaria, por la presencia del libro.
En un sentido parecido opina el filósofo Alain de Botton, que cree que las bibliotecas no pueden entenderse sin la presencia de estanterías con libros. Y enfatiza el valor y la importancia de las bibliotecas como uno de los pocos lugares que invitan a hacer algo que no sea trabajar o comprar.
La experiencia del distrito de Tower Hamlets (este de Londres) parece haber seguido el planetamiento de Tim Coates. Hace diez años realizaron un estudio y comprobaron que sólo un tercio de la población usaba las bibliotecas. Percibían las bibliotecas como un lugar “mohoso”. Decidieron reemplazar las antiguas sucursales por cuatro nuevos edificios diseñados para ser centros de información y aprendizaje de la comunidad. Se ha reducido el lugar que ocupan los libros porque “la gente lee menos y descarga más”, afirma la Jefa de Biblioteca y Museos, Julie Gibson. Ella considera que antes las bibliotecas no se usaban sólo por los libros, y mucho menos ahora.
Pero realmente no parece que el debate sobre la mayor o menor presencia de libros en las bibliotecas sea lo que dilucide la esencia de lo que tiene que ser una biblioteca. Y un ejemplo de esto lo tenemos en otra de las medidas que se están tomando como consecuencia de la crisis. En el Condado de Cumbria (noroeste de Inglaterra), los recortes presupuestarios están siendo acompañados del establecimiento de los llamados “Enlaces bibliotecarios”. Se trata de estanterías de libros actuales con servicio de autopréstamo colocadas en diferentes tiendas y locales de las ciudades y pueblos. Los usuarios pueden tomar en préstamo libros, al mismo tiempo que hacen la compra de la semana o se compran un pantalón. Para Jim Grisenwhite, Jefe de Cultura del Condado, los enlaces bibliotecarios tienen una funcionalidad mucho mayor que las bibliotecas móviles y un potencial ilimitado.
Este ejemplo nos permite observar que no está tan claro que los libros hayan dejado de tener espacio en las bibliotecas, al mismo tiempo que presenta un nuevo servicio de las bibliotecas, una nueva manera de acercarse a los usuarios.
Por último, otro aspecto que también tiene mucha importancia es la tendencia a hacer enormes bibliotecas, como es el caso de la gran biblioteca que se construye en Birmingham y que va a costar 193 millones de libras. Julie Gibson cree que las bibliotecas deben estar a una distancia razonable para todos los ciudadanos.
Posiblemente, la cuestión sobre qué debe ser una biblioteca se encuentra en lo que plantea Tim Coates, antiguo director de la librería Waterstone´s: no se trata de que haya o no libros. La biblioteca debe ser un servicio social. Si realmente cumple esta función, será una buena biblioteca, si no la cumple, será una mala biblioteca.
El debate está y seguirá estando. No puede ser de otra manera, porque la sociedad, y sus necesidades y expectativas, varían constantemente y la biblioteca, como servicio a la comunidad que es, tendrá que seguir modificando sus planteamientos para, sin perder sus señas de identidad, ofrecer el mejor servicio a la sociedad.
Nota1: enlace al artículo aparecido en Timesonline el 30 de marzo, escrito por Mike Pattenden.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Las bibliotecas públicas de Reading colaboran con el ahorro energético de las familias
Y en el caso que presento en este artículo, se cumple el cometido perfectamente, anticipándose incluso a las necesidades de los usuarios. Aunque la biblioteca sea más bien el medio para concienciar a los ciudadanos de los beneficios que reporta el ahorro de energía, además del bien que podemos hacerle al planeta Tierra. Se trata de una iniciativa muy interesante (realizada en la localidad inglesa de Reading) que podrían adoptar sin muchas dificultades las bibliotecas españolas y que realzarían el papel de las mismas en el ámbito cotidiano de nuestros pueblos y ciudades. Espero que os resulte interesante. Un saludo cordial.
“Los medidores inteligentes están ocupando un sitio en las estanterías de las bibliotecas junto a las últimas novelas de intriga.
Las bibliotecas del distrito de Reading están prestando medidores de energía como si fueran libros, permitiendo a la gente saber cuánta electricidad están gastando.
Puede que la gente se vea impulsada a cambiar hábitos derrochadores, o a comprar sus propios medidores para mantener un control permanente del uso de su energía.
El defensor de la campaña Reading East Green, Rob White, dijo que era una victoria de su campaña lograr que más gente utilizase los medidores de energía, a lo que añadió: " Estamos en medio de una recesión y todo el mundo quiere ahorrar dinero".
"Estos medidores inteligentes de energía ayudarán a la gente a reducir sus facturas de electricidad, ahorrando dinero y afrontando el cambio climático al mismo tiempo. Es un excelente resultado para Reading y para el movimiento ecológico. Con el medidor, puedes saber cuántas electricidad estás usando en tiempo real".
"Puedes ver cómo aumenta el gasto cuando pones un cazo a hervir y cómo se reduce cuando apagas los aparatos eléctricos que están en standby".
"El bibliotecario me contó que antes los medidores estaban en las estanterías, el personal los tomaba prestados y los probaba en casa para ver cómo funcionaban y les encantó la idea".
El Ministerio de Industria estima que la gente aconsejada puede ahorrar alrededor de un 25% de electricidad en sus facturas apagando cualquier aparato que normalmente dejen en standby. El señor White afirmó que la campaña también está promocionando el programa gratuito de apartamentos con tecnología de aislación y paredes con cavidad de aislación, similar a la iniciativa que está funcionando con éxito en Kirlees, Yorkshire”.
Nota1: la noticia original apareció en la versión en línea de The Reading Chronicle, el 9 de septiembre, escrita por Adam Hewitt.
lunes, 17 de agosto de 2009
Conociendo Estambul a través de sus bibliotecas
Esta es la razón de que la apertura de cualquier nueva biblioteca pública sea motivo de celebración. Sin embargo, el nuevo hogar de la biblioteca de la sede en Estambul del Centro de Investigación de la Historia Islámica, (IRCICA, siglas en inglés) es especial, ya que se encuentra en el histórico y elegante arsenal del palacio Yildiz, construido a finales del siglo XIX por el sultán Abdulhamid II.
Abandonado durante décadas, el arsenal y sus bellos techos con frescos, cuyas pinturas de barcos otomanos y de los sultanes con indumentaria militar, han sido restaurados por su antigua gloria, este amplio espacio es ahora la casa de 70000 volúmenes de la biblioteca (algunos de ellos raras ediciones), que están en estanterías abiertas y disponibles al público. El complejo palaciego, menos visitado que otros monumentos del Estambul otomano, es también la casa del museo municipal de Estambul y es un lugar estupendo para pasear, con jardines y vistas del Bósforo.
IRCICA es el brazo cultural emplazado en Estambul de la Organización de la Conferencia Islámica (OIC, en inglés), una organización intergubernamental con 57 estados miembros y con su sede principal en Jeddah, Arabia Saudí. La colección de la biblioteca fue creada para apoyar la investigación en historia islámica, y en la cultura, las artes y las ciencias de las naciones musulmanas.
Además de libros y revistas actuales, la biblioteca tiene algunos interesantes y antiguos libros, incluida la primera traducción del Corán al latín hacia 1550; algunos de los primeros libros impresos en Europa sobre el mundo islámico; y lo que se conoce como los “impresos Mutferrika”, los primeros libros impresos en el Estado otomano, con fecha de 1727.
Abierta desde mayo, la biblioteca parece que conserva algún secreto. Hasta el día de hoy, sólo un pequeño grupo de personas habían hecho uso de la biblioteca, entre ellas Leizan Kux, una ciudadana de Estambul que consulta su colección de libros sobre el Corán.
“Es difícil encontrar en Estambul una biblioteca que esté abierta al público”, afirma.
“Para mí, este lugar es un paraíso en la tierra”.
IRCICA está abierta de lunes a sábado, de nueve de la mañana a seis de la tarde. La entrada es gratuita”.
sábado, 25 de julio de 2009
Una solución empresarial al expurgo
Tampoco las bibliotecas públicas saben qué hacer con sus libros y materiales de expurgo. En España, ¿se consideraría una salida digna para dichos fondos entregarlos a una empresa privada? Quizá en nuestro país, con las trabas burocráticas no sería tan rentable como en el caso que se presenta a continuación. Pero también me pregunto, ¿por qué esta misma labor no podrían realizarla las bibliotecas públicas de manera colectiva y centralizada, al igual que se trabaja en el préstamo interbibliotecario, por ejemplo? Os dejo con el artículo. Espero que sea de vuestro interés. Un saludo cordial.
“¿Qué debería hacer con mis libros de texto usados?
Ésta es una cuestión que muchos estudiantes universitarios se han planteado. Pero Xavier Helgesen y sus socios, Kreece Fuchs y Jeff Kurtzman, han pensado dejarlo en manos de la fundación de su empresa, Better World Books.
“Nosotros simplemente pensamos cómo hay todos esos libros a los que las librerías dicen “No, no los quiero”, pero esos libros tienen valor en sí”, dijo Helgesen.
“Sólo tienes que conseguirlos de modo eficiente por Internet y luego alguien te los comprará”.
Desde el momento en que las librerías universitarias no comprarían sus libros de texto usados, los fundadores de la iniciativa intentaron vender los libros a través de la empresa half.com, de eBay. Los libros se vendieron estupendamente, como afirma Helgesen, alrededor de 50 dólares cada uno.
A partir de aquí, los socios comenzaron campañas de libros. En una campaña en 2002, reunieron 2000 libros que luego vendieron por 20000 dólares en el siguiente otoño. Ese éxito les permitió realizar otras campañas, pero únicamente los libros de texto no podrían sostener el negocio. Así que Better World Books comenzó a contactar con las bibliotecas.
“Fuimos a la reunión de la American Library Association (ALA) con un amable panfleto de una página que decía “Nosotros venderemos tus libros” y escuchamos todas esas historias horribles”, afirmó Helgesen.
“Escuchamos que las bibliotecas tenían que desechar muchos libros porque no tenían permitido reciclarlos, pero tampoco poseían sitio en sus estanterías y necesitaban un lugar para estos viejos libros”.
“Una vez que nosotros comenzamos a hacer esto... en dos ocasiones logramos tanto libros de las bibliotecas que ahora vamos a los campus universitarios”.
Cada día, Better World trae de 40000 a 50000 libros, y la empresa dice que vende tanto libros como trae. En la actualidad, con más de 2 millones de libros en el almacén de Mishawaka (Indiana), los propietarios de Better World Books dicen que ellos piensan que tienen un libro para cualquier persona y que este plan de pequeño negocio puede ser seguido por otros.
Mantener un pequeño negocio con éxito, que continúa creciendo en la recesión general, es una proeza.
Después de financiar ellos mismos el negocio durante los primeros cinco años, los propietarios consiguieron un crédito de la agencia estatal Small Business Administration en 2004, seguido de una inversión de capital de 2,4 millones de dólares en 2008.
Utilizaron la financiación para construir su sitio web y la marca Better World Books. De la misma manera que otros pequeños negocios han luchado, Helgesen y sus socios han visto que sus ingresos aumentaban, de los 4 millones de dólares de 2005 a los 31 millones proyectados para 2009. Y siempre son ayudados por otras personas que compran libros que ellos no serían capaces de proporcionar.
Los libros más baratos se venden en torno a los 3,50 dólares cada uno, y todos los libros son enviados sin coste alguno para los clientes, tanto si compran 5 ó 500 libros de una vez. La media de cada pedido es de tres o cuatro libros. Pero las compras de libros de texto siguen siendo el alma del negocio de Better World Books.
“Hemos recorrido grandes distancias para construir un negocio en el que llevamos toneladas y toneladas de libros de texto universitarios”, afirma Helgesen.
“Lo novedoso de nosotros es que nos fijamos en los precios del mercado, de modo que los libros estarán a un 20 ó 30% por debajo de su valor, por lo que costarán de 80 a 90 dólares. Algunos otros están a un 90% por debajo de su valor, de manera que podrás conseguir un libro de 100 dólares a 10 dólares, y es algo que ocurre diariamente aquí”.
Para Helgesen, Fuchs y Kurtzman, la compensación es una parte vital del funcionamiento del negocio. Better World Books dona de un 5 a un 10% de sus ganancias a las bibliotecas y a programas de alfabetización en todo el mundo.
¿Y qué ocurre con los libros que tampoco logra vender Better World Books? Si un libro no se vende y no es adecuado para donarlo, la empresa lo envía a reciclaje.
“Actualmente, nosotros comprobamos nuestro reciclaje”, afirma Helgesen. “Venimos aquí y vemos qué hacen, asegurándonos de que se actúa éticamente, y no sólo de que se desechan los libros”.
martes, 7 de julio de 2009
De Uzbekistán al despacho de una biblioteca en Estados Unidos
"Con 49000 préstamos al mes, la Queens Library en Brodway es un lugar concurrido dentro del sistema bibliotecario público más activo del país, con más circulación de libros, cintas y vídeos (23 millones) de sus 63 sucursales que su homóloga de Brooklyn o que todas las sucursales juntas del resto del sistema bibliotecario de Nueva York. La biblioteca, en los números del 20 al 40 de Brodway, donde Astoria se encuentra con Long Island City, está previsto que vuelva a abrir el miércoles después de nueve años de obras de restauración. A su cargo se encuentra Tatyana Magazinnik, de 53 años de edad, emigrada desde Uzbekistán y bibliotecaria desde 1996, como su esposo, David.
¿Cómo encontró el trabajo perfecto?: es el trabajo de mi marido. Esto suena como una revista, pero en Rusia biblioteca significa “almacén”. Quizá alguien quiso que fuese bibliotecaria.
Otro análogo al “músico”: me gradué en el conservatorio y estuve aprendiendo piano. Toqué en público a veces, hasta que mi hermana nació. Mi marido era profesor de piano en el conservatorio de Tashkent.
El traslado (a Estados Unidos): cuando comenzó la Perestroika, allí no había futuro para nuestros hijos. Nosotros vinimos como refugiados en 1993. Mi marido tenía una hermana aquí. Ella nos invitó. Cuando llegamos al país, buscábamos información. Íbamos a la biblioteca.
Aprender el idioma: mi hija no sabía bien inglés; yo no sabía nada de inglés. Así que intenté aprender por mi cuenta. La biblioteca era mi vida entonces. Nosotros sacábamos los libros infantiles para escuchar el idioma. Aprendíamos 30 palabras al día. Las memorizábamos y las poníamos en un mural. Al día siguiente, otras 30 palabras. Después de medio año, el inglés dejó de ser el segundo idioma para ella. Yo aprendí con ella. La biblioteca era todo para nosotros. Estábamos en la biblioteca todos los días, mi marido y yo.
La formación de una pareja de bibliotecarios: nosotros fuimos a Pratt para estudiar Biblioteconomía. Tardé dos años y medio en superar la formación, mi marido dos años (claro, él no cuidada de la niña). Me gradué en 1996 y, en Agosto, conseguí un trabajo en una biblioteca de Lefrak City. En 1999, llegué a ser directora de una pequeña sucursal en Maspeth. Amo Maspeth. Sigo tenieno usuarios que me envían cartas en Navidad.
Un gran alivio: antes de que consiguiera este puesto, la gente me decía que toda la gente sin vivienda vendría. Yo comencé a prepararme para estar estar lista para lo peor. Pero, afortunadamente, yo no tuve esos problemas que me contaban. Durante el día, la gente simplemente se sentaba en la biblioteca y leía el periódico.
Qué hace exactamente: yo hago gran cantidad de informes, hojas de asistencia y tareas para el personal. También trabajo con los usuarios. Sigo siendo bibliotecaria. Mi despacho está en la sala infantil. A mí misma me llamo bibliotecaria. Eso me gusta. Puedo ir al 641.5 (de la ordenación de la estantería) y conseguirte un libro de cocina.
Los momentos de los que se siente más orgullosa: en Maspeth, había una señora sin trabajo. Le proporcioné los libros que necesitaba y conversé con ella, y dos más tarde me dijo que había conseguido un trabajo y me compró flores. También fue muy emocionante lo siguiente. Había un chico cuya primer libro fue una novela gráfica. Comenzó a leer todos los libros. Ha llegado ser escritor. También había una usuaria rusa que no sabía el idioma (inglés). Se matriculó en un curso de Inglés como Segunda Lengua (ESL: English as Second Language). No hay que pagar por ello. Ella hizo dos cursos, en primavera y otoño. Después logró un trabajo en Tiffany´s y luego llegó a un puesto de secretaria.
Qué odia una bibliotecari@: la gente que no devuelve los libros. Yo les llamo “guardianes de libros”.
Cómo se mantiene en forma: corro cuatro millas cada día. Subo las escaleras en el trabajo. Es una máquina de ejercicios gratuita."
Nota1: la entrevista original fue escrita por Ralph Blumenthal, y publicada el 8 de junio en la versión en línea de The New York Times.
Nota2: artículo encontrado gracias a LISNews.
sábado, 27 de junio de 2009
El Servicio de Información a la Comunidad (SIC)
Autores como Karen E. Pettigrew o Joan C. Durrance dividen la información proporcionada por el SIC en dos categorías:
-Información “de supervivencia” y para la integración social: temas de vivienda, protección legal, derechos políticos, transportes, servicios de cuidados infantiles, salud, etc.
-Información local: actividades culturales, personalidades del municipio, etc.
Todo ello conlleva la creación de bases de datos locales (con entidades, equipamientos, servicios locales, etc.), como www.croyndononline.org. Tan habitual es encontrar esta información en las B.P., que empresas dedicadas a SIGB desarrollan módulos específicos de información ciudadana multimedia.
El SIC tiene objetivos tan ambiciosos como el fomento del comercio y la industria local, la creación de plataformas educativas locales, fomentar la vida política, etc. En estas circunstancias, la B.P. no puede limitarse a ofrecer información textual, sino también información factual (datos sobre actividades e indicadores del municipio), información bibliográfica e información administrativa (de las actividades del ayuntamiento: PGOU, presupuestos municipales, ordenanzas, etc., así como información de entes locales: partidos políticos, sindicatos, ONG´s).
El SIC en nuestro país:
En España, los servicios de información se han organizado sectorialmente (juventud, turismo, empleo, etc.), sin que actúen de forma coordinada. Desde algunos años, diversos ayuntamientos han mostrado interés por crear oficinas integrales de información al ciudadano. Pero, en estas iniciativas, ni se ha contemplado a la B.P. como un centro más de información local.
La escasa implantación del SIC se debe a tres causas:
-Falta de definición y planificación del servicio de B.P. en el ámbito municipal.
La B.P. ha de participar en el proceso de producción y difusión de información en el ámbito municipal, en la medida de sus posibilidades, no sólo ofreciendo recursos externos, sino también generando contenidos propios.
A continuación, se muestran diversos casos prácticos, agrupados en tres ámbitos:
1. Fomento del uso de la información local.
-Facilitar información administrativa (plenos municipales, boletines oficiales, trámites, instancias, etc.)Red de Ciudadanos de Valenciennes (www.ville-valenciennes.fr); Biblioteca Central de Terrassa (www.terrassa.org/bctxarxa); etc.
-Bases de datos con información de la localidad: caso de “portal Cat365”, portal unificado que permite a los ciudadanos gestionar los servicios de todas las administraciones (www.cat365.net)
-Bases de datos de otras entidades y servicios de información del municipio, como ofrece la Red de Ciudadanos de Valenciennes.
2. Coordinación y asesoramiento del proceso de producción/distribución de la información.
-Participación en el diseño de servicios de información sectoriales (turismo, juventud, etc.). Es el caso de “Turisme i, iniciativa en los municipios de la provincia de barcelona que pretende la mejora de la oferta informativa de los usuarios y, asimismo, colaborar en la identificación de la B.P. como servicio de información local.
-Colaboración con instituciones para la elaboración de información sectorial. Ejemplo de ello son las B.P. de Nueva Escocia (Canadá), que elaboran portales web de temas sanitarios y ofrecen vínculos de información de calidad relacionada con la salud.
-Participación en proyectos de creación de redes documentales municipales. Muchas asociaciones disponen de colecciones documentales de gran valor, de carácter especializado (por ejemplo, medio ambiente). La administración debe favorecer que estas colecciones se pongan a disposición de los ciudadanos mediante catálogos accesibles vía Internet, ya que estos recursos complementan adecuadamente los materiales documentales de las B.P. La B.P. puede asumir un papel de coordinación, y las asociaciones deben tener una persona responsable de la política de la colección.
-Participación en redes educativas municipales (fomentar la formación, ámbito estratégico esencial).
“Bibilioteca y escuela”, programa del Servicio de Bibliotecas de la Diputación de Barcelona, para fomentar la colaboración entre las B.P. y las bibliotecas escolares.
Otro ejemplo es la “Multonomah County Library” (www.multcolib.org), que ofrece recursos de formación para la búsqueda de empleo.
-Participación en la administración abierta (e-government), caso de la “Baltimore County library”, ofreciendo información política, calendarios de elecciones, etc.
3. Producción de información (representa el máximo nivel de implicación de la biblioteca).
-Elaboración de portales temáticos (medio ambiente, negocio y comercio, etc.) Caso del web de la Biblioteca de Edimburgo (Escocia) (www.edinburgh.gov.uk.)
Es habitual en las bibliotecas de Estados Unidos y Escandinavia la producción de información económica, caso de la B.P. de Los Ángeles, que tiene un servicio de información empresarial vía web.
-Elaboración de portales para grupos específicos de edad o interés
Es el caso de la Biblioteca Pública de Valladolid, con recursos web para los jóvenes, relación de actividades de la ciudad, etc.
Otro ejemplo es la “Cable Book Library” de Helsinki (www. kirjakaapeli.lib.hel.fi), que proporciona servicios virtuales interactivos para los jóvenes.
O la Biblioteca Wilton (www.wiltonlibrary.org) , en Estados Unidos, con portal web dedicado a las necesidades de la tercera edad, y los recursos que les ofrece el municipio.
Así mismo, hay servicios de información específicos para inmigrantes como:
-La Biblioteca de Danbury (www.danburylibrary.org), con servicio específico para inmigrantes en español y portugués, y propone recursos para el aprendizaje de inglés.
-La Helsinki City Library, igual que el caso anterior, pero en finlandés, sueco e inglés. En el diseño del portal, junto con la biblioteca, colaboran la oficina de inmigración y las sociedades dedicadas a inmigración e interculturalidad. Una parte del portal es mantenido por los usuarios con sus aportaciones.
-Elaboración de bases de dato textuales.
En concreto referido a prensa local-regional y legislación (local, autonómica y estatal). Este servicio lo ofrece la Biblioteca Pública de Tarragona, destacando el acceso a la prensa digital de la ciudad de Tarragona y comarca.
-Ordenación de recursos electrónicos de personajes de la historia local.
-Elaboración de bases de datos de fotografías históricas.
-Ediciones de guías temáticas. Boletines de noticias y novedades (enriquecidos con comentarios y notas que faciliten su uso).
La B.P. ha de ser una ventana de información abierta a los ciudadanos, como indican las Pautas IFLA de 2001 sobre B.P. El SIC debe adaptarse a las necesidades particulares de cada localidad.
Se ha de tender hacia la especialización, y ciertos servicios habrán de centralizarse en su producción, para ser difundidos descentralizadamente a través de la red de bibliotecas. Para ello, será necesario una definición más clara del modelo de red local de bibliotecas, diferenciando funciones, servicios y colección, basándose en un trabajo en red en el ámbito municipal. Por otro lado, la biblioteca deberá convivir con otros equipamientos culturales en el mismo edificio (biblioteca junto a puntos de información juvenil, servicios de información turística, etc.), lo que, sin duda, facilitará la creación de los SIC de la biblioteca pública. Ni que decir tiene que las TIC allanan el camino de la B.P. como usuaria de la información local, y en el entorno digital, el bibliotecario recupera su rol tradicional vinculado a la selección, el tratamiento, la difusión y la evaluación de la información.
Nota1: esta entrada es un resumen del artículo de Ester Omella i Claparols: “Biblioteca pública y servicio de información a la comunidad: propuestas para una mayor integración” (2003).
Nota2: B.P. es abreviatura de biblioteca pública.
lunes, 2 de febrero de 2009
La Portsmouth Library, un ejemplo de servicios multiculturales
· Proveer de un servicio bibliotecario a los grupos minoritarios negros y étnicos de Portsmouth
· Apoyar y sostener el desarrollo de la lengua indígena
· Promover un mayor entendimiento de otras culturas, tradiciones y religiones
· Celebrar la diversidad cultural de nuestra ciudad
Y se dice que el rol de la bibliotecaria multicultural se centra en dos aspectos:
· Proporcionar recursos
· Llegar (que conozcan los servicios de la biblioteca) a los grupos minoritarios negros y étnicos
A continuación, se habla de:
· Los diferentes recursos que ofrece a los diferentes colectivos culturales de la comunidad.
· Las diversas comunidades culturales a las que llega el servicio multicultural.
· La Portsmouth Library tomó parte en parte en un proyecto (denominado “No seas egoísta con tus libros”) para lograr materiales en lengua polaca para los inmigrantes polacos que se hallan en Inglaterra. El proyecto fue organizado por uno de los lectores polacos de la Portsmouth Library. Con base en Poznan, la iniciativa consiguió que se donaran 400 kilos de libros, de los cuales 400 libros se añadirán a la Colección Polaca de la Portsmouth Library.
Sin duda, un ejemplo de colaboración y extensión de gran envergadura por parte de una biblioteca.
· Se hace una relación de los grupos multiculturales que mantiene la Portsmouth Library.
Por último, se enumeran las instituciones que proporcionan ayudan a los inmigrantes que todavía no saben bien inglés, los denominados ESOL (English Speakers of Other Languages).
Un saludo cordial.
martes, 20 de enero de 2009
Las bibliotecas ante la crisis
En Santa Cruz (California, Estados Unidos), el lunes 5 de enero, los directores de las bibliotecas han decidido reducir el presupuesto, cerrando todas las sucursales los viernes y poniendo algunas tasas, en un momento en que están luchando contra un presupuesto de 625000 dólares, sobre un sistema con un presupuesto de 13 millones de dólares.
Mike Rotkin, concejal de Santa Cruz y miembro de la junta bibliotecaria, cree que era necesario tomar decisiones y que las medidas tomadas son las menos dolorosas de las diversas alternativas.
Los recortes en los horarios de apertura (todo el viernes) parecen ser también consecuencia de que los voluntarios están haciendo todo lo posible para que, por ejemplo, los museos de la ciudad permanezcan abiertos. Y las bibliotecas están siendo las principales afectadas. Así mismo, en la cercana localidad de Watsonville, las bibliotecas han sido cerradas durante dos semanas durante las vacaciones, con el objeto de ahorrar dinero.
El sistema bibliotecario de la ciudad y del condado se está viendo afectado, como consecuencia del descenso experimentado en el monto total de los impuestos recaudados sobre ventas y sobre la propiedad. Ambas tasas constituyen el grueso de los 13 millones de dólares del presupuesto del sistema bibliotecario.
Aunque el pasado año los residentes del condado votaron que se mantuviese una medida de pago del 25% del impuesto sobre ventas para financiar las bibliotecas, el impuesto no trae ningún nuevo ingreso y las bibliotecas sufren un duro golpe como consecuencia del descenso en caída libre de las tasas sobre ventas, afirma la directora interina Susan Elgin.
Así que el lunes los miembros de la Junta acordaron:
-Cerrar todas las sucursales los viernes, el día de la semana con menor afluencia.
-Incrementar los impuestos del alquiler de espacios y de la vigilancia de exámenes.
-Recortar el presupuesto, al menos, en 200000 dólares.
Elgin dijo que ella odia recortar servicios durante una recesión económica, ya que es cuando tradicionalmente se incrementa la demanda de residentes buscando trabajo y ahorrando dinero mediante el préstamo de libros.
Sin embargo, “tenemos la responsabilidad de no gastar más de lo asignado”, dijo Elgin.
Steven Bradley, ciudadano de 50 años, de Santa Cruz, afirmaba que los cierres le afectarían en su habitual horario, ya que el pasa todos los días por la biblioteca central para leer y buscar posibles trabajos.
“El ordenador está disponible y es un lugar tranquilo”, afirmaba Bradley.
Elgin dijo que el personal probablemente reprograme “Munching with Mozart”, los populares ciclos de conciertos música clásica, a la hora del mediodía, que hasta ahora tenían lugar el primer viernes de cada mes.
Pero la anterior directora de biblioteca Anne Turner, que escribió el informe de personal para la reunión del lunes antes de dimitir el pasado mes, anunció en su informe que las cosas podrían ser peores. A pesar de las malas noticias económicas, ella hizo hincapié en la importancia de mantener todas las bibliotecas abiertas.
Elgin reafirmó este compromiso el viernes.
“Somos un sistema y no vamos a suprimir una sucursal por otra”, dijo Elgin, haciendo saber también el dolor que compartía por la propuesta del lunes.
Nota1: la noticia original pertenece al diario digital “Mercury News, Central Coast”. He llegado a ella a través de LISNews.
domingo, 14 de diciembre de 2008
Las bibliotecas públicas y la crisis económica
Para ilustrar este fenómeno, la siguiente noticia venida de la ciudad de Philadelphia (Estado de Pennsylvania, EUA), con fecha de 22 de noviembre.
En diferentes puntos de la ciudad de Philadelphia, cientos de personas se manifestaron contra la decisión del alcalde Michael Nutter de cerrar 11 bibliotecas sucursales de la red municipal como medida para reconducir, en los próximos cinco años, un déficit presupuestario de un billón de dólares (no sé si la cantidad que han puesto es equivocada porque, si realmente es este monto, es una barbaridad).
Un manifestante afirmó que “cuando el alcalde Nutter tomó posesión del cargo, él decía que dos temas tenían máxima importancia en su agenda. El primero era reducir la delincuencia y el segundo terminar con el fracaso escolar en los institutos, y la idea de cerrar las bibliotecas es exactamente la antítesis de estas dos cuestiones”.
No se trata de que estos manifestantes no entiendan que la ciudad se encuentra en una crisis económica y que el alcalde se encuentra entre la espada y la pared, en una situación muy complicada, pero piensan que hay otras soluciones alternativas al cierre de bibliotecas de la ciudad.
Este es el punto de vista de Amy Dougherty, directora de la asociación de Amigos de la Biblioteca gratuita. Ella habla de sacrificarse todos (ellos también), por ejemplo ofreciendo los servicios bibliotecarios tres días a la semana en toda la red municipal para mantener todas las bibliotecas abiertas, reducción de servicios que se mantendría hasta que se salga de este colapso financiero.
Sin embargo, el alcalde se mantenía firme en su posición de cerrar las bibliotecas. A lo que los residentes se oponían enconadamente y estaban dispuestos a luchar por las bibliotecas, “aunque les llevase una vida lograrlo” como decía Francina Collins, una ciudadana de West Philadelphia.
Finalmente, la solución ha llegado del sector privado. La organización caritativa “Ed Zinder Youth Hockey Foundation” creada por el fundador del equipo de hockey-hielo de la NHL Philadelphia Flyers está en negociaciones con el ayuntamiento para hacerse con la gestión, no sólo de los campos de hockey-hielo comunitarios, sino también con las piscinas y bibliotecas públicas, cuyo cierre estaba programado.
El alcalde Nutter, en una declaración oficial, consideró que “este acuerdo es un ejemplo de una fantástica relación entre lo público y lo privado” y que “en esta situación presupuestaria, necesitamos ser más creativos sobre cómo proporcionar servicios”.
Interesante sería saber en qué queda toda esta problemática. Esperemos que, finalmente, los ciudadanos de Philadelphia conserven sus servicios comunitarios, en concreto para lo que más nos concierne sus bibliotecas públicas a un buen nivel de funcionamiento.
Y desear que la crisis económica golpee con la menor virulencia posible, ya sea en New York, Madrid, Freetown, La Paz o Bangladesh. Ya nadie puede dudar que lo que ocurre en una latitud del mundo afecta otro lugar emplazado a miles y miles de kilómetros. Lo que también deja claro esta noticia es que los derechos ciudadanos han de defenderse día a día, para evitar que puedan ser recortados con la excusa de una crisis económica o cualquier otra coyuntura política o social. Los ciudadanos de Philadelphia así lo han entendido y es de la manera que creo debemos comprenderlo todas las personas.
Un saludo cordial.
Nota1: las fuentes a través de las que he tenido conocimiento de esta noticia son ABC (incluye un vídeo) y The New York Times. También he llegado a la información gracias a LISnews.

