martes, 27 de noviembre de 2007

El tesauro: un acercamiento al concepto

Etimológicamente, tesauro proviene de la palabra latina “thesaurus” (que tiene su origen en el griego) que significa “tesoro”.

El primer antecedente del tesauro fue la obra de P.M. Roget “Thesaurus of English Words and Phrases” (1852) que, a pesar de ser un tesauro lingüístico, se aproxima a lo que posteriormente será el concepto de tesauro en el ámbito de la documentación.

Se entiende por tesauro un lenguaje postcoordinado de estructura combinatoria, vocabulario controlado y especializado por naturaleza. Curiosamente, en un principio no estuvo unido a la idea de postcoordinación y su precursor fueron los encabezamientos de materia (posiblemente de ahí provengan las numerosas confusiones entre la precoordinación y la postcoordinación en los lenguajes documentales). A mediados del siglo XX fue cuando realmente se desarrolló, coincidiendo con la teoría de la coordinación de conceptos y el sistema de unitérminos creado por Mortimer Taube en 1952. El tesauro se consolida definitivamente con el desarrollo tecnológico y, concretamente, de la informática.

El tesauro es ideal para la recuperación de información en campos temáticos muy concretos. De ahí que sea el lenguaje documental elegido para los centros y servicios documentales de instituciones y organizaciones.

Mientras que los lenguajes precoordinados (como la Lista de Encabezamientos del Ministerio de Cultura y las tablas clasificatorias del Sistema Decimal Universal) se caracterizan por una enorme rigurosidad que les permite una excelente definición descriptiva, muy apta para el almacenamiento documental; en cambio, carecen de la flexibilidad estructural de los lenguajes postcoordinados que les posibilita ofrecer una gran capacidad de recuperación de la información. Ello se debe a que su vocabulario controlado está estructurado de modo que posibilita tanto las relaciones jerárquicas, equivalentes (sinonimia), y relacionales (asociación). Además suelen ofrecer un Índice permutado que facilita la localización de los conceptos.


Para terminar, la norma ISO 2788/TC 46 “Principes directeurs pour l´établissement et le devellopement de thesaurus monolingues” define el tesauro:

  • Según su función, como un instrumento de control terminológico utilizado para trasponer a
    un lenguaje más estricto el idioma natural empleado en los documentos y por los indizadores
    .

  • Según su estructura, como un vocabulario controlado y dinámico de términos que tienen entre ellos relaciones semánticas y genéricas y que se aplica a un dominio particular del conocimiento.

Un saludo cordial.

Bibliografía utilizada:

jueves, 22 de noviembre de 2007

El nuevo catálogo de la BNE

El 12 de noviembre la Biblioteca Nacional presentó su nuevo OPACWeb, que sustituye a ARIADNA. El sistema elegido pertenece a la empresa SIRSI y está implementado en varias bibliotecas de universidades españoles.

Lo he consultado varias veces en estos días anteriores. Y, como sucede con cualquier cambio, al principio uno no se acaba de aclarar con la nueva disposición de los controles. Como primera impresión, el interface me ha parecido un poco complicado, con un exceso de botones en torno a los registros consultados y con las letras algo pequeñas, sin que haya observado que haya ningún sistema para agrandarlas y así facilitar la lectura, especialmente a las personas discapacitadas visuales. Este aspecto me parece muy importante y no sé si ha sido implementado en algún OPACWeb de alguna latitud mundial. Es extraño pero todavía no he visto ningún catálogo con ello. Si alguien pudiese aclararme este punto, sería estupendo. De todos modos, la “complicación” del interface irá desapareciendo según vayamos consultando el catálogo.

En cambio, me parece muy acertada la simplificación en la presentación de los registros, tanto en el formato normal de usuario, como en el formato MARC (menos complejo incluso que el que ofrece el catálogo de la British Library, por ejemplo). Creo que está muy en la línea del modelo anglosajón y de la sencillez que propone el modelo FRBR (Functional Requirements Bibliographical Records). Considero que es una buena decisión que agradecerán mucho los usuarios, a los que interesan realmente sólo los datos estrictamente bibliográficos, y no les importan los datos técnicos.

Por último, desde el propio catálogo hay vínculo a otros recursos relevantes que, anteriormente, no estaban visibles en el interface del catálogo. Aunque siguen sin estar integrados en el mismo. Es el caso de los apartados de “Colecciones especiales” y “Colecciones digitales”, y otros también muy importantes como “Servicios en línea” (clave para los usuarios), “Autoridades”, “Bibliografía española” y “Otros recursos”. Así mismo existe enlace con Google Books que, en mi opinión, no sé muy bien lo que aporta. Sí es verdad que se pueden visualizar fragmentos de algunos libros. Y eso sólo en algunos casos. Imagino que, aparte, el otro beneficio público que supone este proyecto de Google será la conservación digital de los fondos. Pero, realmente, ahí queda todo.

En conclusión, creo que los cambios en el OPACWeb de la BNE han sido para bien, que es lo que realmente importa, aunque considero que hay aspectos mejorables, como todo en la vida.


Un saludo cordial.

Nota: la imagen ha sido extraída de: http://www.fotomadrid.com/fotos/fc_1073.jpg

martes, 20 de noviembre de 2007

Los blogs y su incorporación a los catálogos de las bibliotecas

Continuando con la temática de los blogs que introduje en uno de mis artículos (Contenido vs Autoría), me ha parecido muy interesante el siguiente artículo (nota1) aparecido en la revista de la ALA (American Library Association). Paso a desgranar los aspectos que he considerado más importantes, que no sólo hablan de la naturaleza de los blogs, sino también del modo de catalogarlos y, de este modo, incorporarlos a los fondos de nuestra biblioteca:

-Los blogs ya no son sólo utilizados como diarios personales (como ocurría al principio), sino que son utilizados por los principales medios de comunicación para tratar temas de actualidad (política, negocios, etc.). Tienen una utilidad enorme para entrar en contacto con los lectores, oyentes y televidentes, así como para cubrir los más variados eventos.

Pero no sólo eso, los blogs en mano de los ciudadanos pueden forzar a los medios de comunicación a cubrir informaciones que de otro modo no contemplarían, o a que políticos den explicaciones sobre algún tema en concreto.

Así mismo, las empresas han hallado muchas utilidades en los blogs: para interconectar a sus empleados, para tratar problemas de mercado, dar voz a los trabajadores para saber su opinión y hacerles partícipes de las decisiones de la empresa, etc.


-A la hora de incorporar los blogs a los catálogos, podrían entrar en las siguientes categorías:

De información corporativa de empresas.

De información de eventos, que de otro modo tendrían mucha menor cobertura mediática y con una mirada menos crítica. Incluso sólo podrían tener una versión gubernamental (caso de Myanmar, por ejemplo).


-Se contempla la inclusión de los blogs en los catálogos universitarios, incluso cuando no provean de información estrictamente académica. Ya que dan acceso al debate y al intercambio de opiniones.

-“Los bibliotecarios han de determinar cuáles blogs son adecuados y cuáles no”. Bien es cierto que para materias determinadas será necesaria y conveniente la aportación de otros profesionales. De hecho, en las bibliotecas universitarias (y en las de otros ámbitos) precisamente se está fomentando el deseable ingrediente de la interdisciplinariedad y el trabajo conjunto de bibliotecarios y profesores.


-Parece asimilar los blogs a publicaciones seriadas, siempre que sus partes aparezcan claramente separadas (por numeración, fechación o ambas cosas). Además, al igual que las revistas, cuando surgen no tienen una fecha límite predeterminada.

-Para catalogar un blog, debe hacerse uso de los campos 006, 007, 008, 245 y 246, 538, 856 y, en el caso de que el autor no sea corporativo, sino una persona sin la que el blog no existiría, del campo 100 de autor.


-Se realizó un pequeño proyecto de catalogación, justo durante las elecciones presidenciales de 2004 en Estados Unidos. Los autores estaban seguros de que los blogs aportarían puntos de vista adicionales a los expresados en los principales medios de comunicación, incluidos los periódicos (los cuales están en la colección de la biblioteca).

Muchos de los blogs elegidos eran de temática política, y para su selección tuvieron una gran ayuda en conocidos listados de blogs como Technorati. En los seis listados elegidos de “top blogs”, 22 blogs aparecían en cinco de ellos. De estos blogs, se consideró que 17 habían de catalogarse como publicaciones seriadas, y 5 como recursos integrables. De los 22, sólo 3 habían sido catalogados en WorldCat (y no adecuadamente).

Continuando acerca de estos blogs, sólo 7 de ellos eran de temática política.


-Otros campos MARC a utilizar (añadiendo a los anteriores): 310, 362, 210 (abbreviated tittle), 222 (key tittle), y 022 (en el caso de tener asignado un número de ISSN, como ocurre con muchos creadores de blogs en Estados Unidos, que reclaman dicho número para sus sites, como si fueran publicaciones seriadas).

-En Drudge Report, al no estar claro quien es el autor del blog, no hay entrada por el campo de autor principal (campo 100), es decir, es como si no hubiera autor porque no se puede recuperar por este campo. A pesar de no haber una autoría definida, el recurso es catalogado sin problema alguno.

Un saludo cordial.

Artículo comentado (Nota1): (la referencia ha sido proporcionada por la profesora Amparo Sánchez Rubio durante la realización del Curso "Catalogación de recursos digitales" de la FGSR)

-MOELLER, Paul; RUPP, Nathan."Talkleft, boing boing and scrppleface. The phenomenon of weblogs and their impact on library technical services". Library resources and technical services

jueves, 15 de noviembre de 2007

"Cándido o el optimismo" de Voltaire

Realizar el comentario de un libro suele ser una tarea ardua, no es sencillo lograr expresar aquello que se ha sentido al leer una obra literaria. En este caso, al tratarse de una obra filosófica (aunque con “envoltorio” de aventura), la labor se me antoja más complicada. Aunque no me dejaré amilanar por ello e intentaré exponer mis impresiones lo mejor que me sea posible.

Voltaire (1694-1778), cuyo nombre real era François-Marie Arouet, fue una de las personas que marcaron la Ilustración, figura clave para entender la cultura del siglo XVIII. Hombre de Letras y filósofo, diría que todavía más aún si cabe destacó por su condición de exiliado en diferentes fases de su vida. Fue un hombre de firmes convicciones, lo que le costó no pocos odios y enemistades, pero nada ni nadie logró impedirle expresar sus ideas.

Su obra “Cándido o el optimismo” fue escrita en su etapa ya madura, de modo que recoge casi toda su experiencia vital y los razonamientos elaborados a los que había llegado con el desgaste del tiempo. Es un libro pequeño en tamaño (apenas 100 páginas), pero inmenso por la hondura con que trata diversos temas claves en el devenir humano.

Antes de comenzar propiamente el comentario, es necesario decir que la historia se desenvuelve alrededor de 1755, año en que acaeció el tremendo terremoto de Lisboa (Nota2) que supuso la muerte de decenas de miles de personas. Fue un hecho que originó multitud de reflexiones entre la intelectualidad europea de la época y uno de los motivos principales de la obra.


Voltaire hace uso de un estilo literario ágil en la acción, a la vez que sencillo y claro. A través de una cruda ironía, de un humor negro devastador, Voltaire expresa la idea principal que creo quiere transmitir: este mundo es un medio hostil (muy alejado del paraíso), repleto de desgracias y tragos amargos. De ahí que mantener un contumaz optimismo ante la fatalidad sea completamente absurdo. Y la felicidad se muestra tan efímera como la supuesta inexpugnabilidad del castillo del señor barón de Thunder-ten-tronck, arrasado sin piedad por los búlgaros.


Para desarrollar este argumento clave, el escritor francés hace uso de tres personajes que considero principales (aunque estamos ante un relato coral):

-El preceptor y filósofo Pangloss. Alrededor de él y de sus principios educativos (a la vez que vitales) gira toda la historia. Representa realmente el pensamiento del filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1710) y su fe en la teodicea. Pangloss cree que: “Las cosas no pueden suceder de otro modo, porque estando todo hecho para un fin, todo lleva necesariamente hacia el fin mejor”. Es decir, el mundo en que vivimos es el mejor de todos los mundos posibles; todo lo que ocurre ha de ocurrir, así es un mundo totalmente equilibrado, de armonía universal. De ahí que todo sea “perfecto”. Esta perfección parece más bien ajustarse al significado que se le suele dar normalmente (referido a la bondad de los hechos), que al significado etimológico (lo terminado, lo acabado, sin más juicios de ningún tipo).

En base a su creencia en la Teodicea (el mundo es perfecto puesto que Dios es perfecto), Pangloss (Leibniz) afirma que todo sucede por algún motivo. En caso contrario, Dios no hubiera creado los fenómenos destructores ni permitiría que acaecieran las “aparentes” desgracias (de las que, por cierto, está repleto el libro). Considero que esta controvertida lógica podría conectarse sin problema alguno con la frase cristiana “los designios de Dios son inexcrutables”, si bien llevado hasta sus últimas consecuencias.


-
La vieja (antigua baronesa) que hace que Cándido y su amada Cunegunda se encuentren en Lisboa. En su infancia y juventud nadó en la abundancia y disfrutó de los placeres de la vida. Pero su suerte se trunca siendo joven y pasa penurias miles. Su relato es realmente descorazonador. Acaba convirtiéndose en una persona muy pragmática. A su vejez llega a la conclusión de que lo normal es la desgracia, por lo que no hay que quejarse de ser desgraciado. Diría que esto va más allá del estoicismo, alcanzando plenamente el fatalismo.


-
Cándido, el protagonista, puede ser interpretado como un personaje intermedio entre los dos anteriores. En su infancia, había sido educado por Pangloss. En un principio, sigue creyendo en la perfección del mundo a pesar de la crudeza de la realidad (pareciera que quisiera pasar las pruebas de Job). Sin embargo, progresivamente, se va debatiendo, cada vez con más vehemencia, entre el idealismo que le dicta su mente y la despiadada realidad que le golpea de continuo y que, prácticamente, le deja sin aliento y sin esperanzas. Para su desgracia, termina descubriendo que el mundo tiene muy poco de bondad y el futuro muy poco de predecible. Finalmente, se impone el instinto de supervivencia que tan desarrollado tenía la vieja.

Y Cándido acaba encontrando la tranquilidad de espíritu (no la felicidad) en la austeridad, en la sencillez, en el trabajo. Todo lo demás (entre ello, “filosofar”) es ocioso, tiempo que se pierde en reflexionar en las causas y en las consecuencias (precisamente lo que hace Pangloss) cuando lo que verdaderamente importa es vivir, disfrutar de los placeres sencillos y aceptar sin más las desgracias venideras, sin pararse a considerar si son justas o no (es irrelevante que la providencia divina esté detrás de ellas o no). La vida es una lucha que no tiene fin hasta la muerte y sólo tenemos una vida para vivir, así que... ¡a vivir! Éste parece ser el último consejo que nos ofrece Voltaire en su novela.


En la narración, además, nos encontramos con otros muchos curiosos personajes como:

-El desafortunado Martin, de creencia maniquea, al que Cándido salva de los predicadores de Surinam, que lo perseguían por pensar que era un hereje sociniano. Martin sostiene que no duda que el bien existe, mas el no lo conoce.
Ya en Italia, Cándido se obstina en demostrar las ideas de Pangloss diversas ocasiones. Sin embargo, una vez tras otra, Martin le hace caer en la cuenta de cómo es la realidad.

-Cándido, en su empeño por demostrar a Martin que, al menos, existen algunas personas felices (empresa en la que también fracasará), encuentra al senador Prococurante. De él se decía que realmente era una persona dichosa. Es una persona de ideas ya cristalizadas por el paso del tiempo (al igual que Martin) pero, en su caso, su infelicidad proviene de haberlo tenido todo y no haber encontrado la felicidad. Al menos, este personaje sí atisba algo de satisfacción en la libertad, en poder decir lo que piensa sin tener en cuenta lo que piensan los demás.


Así mismo, expone otros asuntos de mucho calado:

-Desde su creencia en un Ser supremo o Demiurgo (apartado del Dios cristiano) y su anticlericalismo, realiza una demoledora crítica de la religión (especialmente de la católica) y de la autoridad eclesiástica, especialmente a través del suceso de la Inquisición en Lisboa. Voltaire se postula claramente en favor de una convivencia pacífica y respetuosa entre las personas de diferentes religiones.

Aunque los hombres tratan de mostrar un artificial espíritu devoto, obligados por un ambiente de intolerancia, asfixiantemente católico, en el que prima la fe por encima de la razón; sin embargo, la religión (o mejor dicho, la Iglesia) es una infraestructura mastodóntica y anquilosada, que acaba no pudiendo evitar que las personas se dejen seducir y arrastrar por la búsqueda de los placeres de la vida.

-Se plasma con enorme naturalidad y crudeza el horror de la guerra. Sin duda, esa naturalidad se debe a que la violencia era un fenómeno con el que se convivía de cerca también en el siglo XVIII. A esa violencia se unía la arbitrariedad de las autoridades civiles y eclesiásticas de la época.

-El Dorado quizá podría ser el mundo perfecto de Pangloss. Pero es el instrumento utilizado por Voltaire para criticar el colonialismo y para convencer de todo el mal y sinrazón que supone la jerarquía (tanto civil como eclesiástica) y el dogmatismo.

-Como seguidor del pensamiento del filósofo inglés John Locke y del liberalismo, Voltaire defiende la igualdad entre los hombres (aunque sólo ante la Ley y el Estado). Y lo hace a través de Martin. Éste no se deja impresionar por el rango de los hombres y en la cena con los seis extranjeros (que resultan ser miembros de la realeza de distintos lugares del mundo) es rotundo y pragmático: “¿Qué importancia tiene saber con quien se cena, si lo que realmente importa es que la cena sea buena?”. De este modo, muestra muy poca estima por la monarquía.


El filósofo francés expone
el optimismo como: empeño en mantener que todo es magnífico cuando todo es pésimo. Y la narración con que lo muestra deja totalmente en ridículo todo optimismo exagerado. Cándido de Voltaire representa una auténtica epopeya del desencanto y de la fatalidad, una sátira despiada del falso optimismo.


Como término a este comentario, quisiera recomendar la película “Los optimistas” (2006) del director serbio Goran Paskaljevic. Este film está basado en la novela aquí comentada de Voltaire, que es utilizada para criticar la falsa apariencia democrática y de bienestar en que hasta hace poco tiempo vivía (no sé cuál es la situación actual) la sociedad serbia. Esta película fue galardonada el año pasado con la Espiga de Oro en 51ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI).

En fin, sólo me queda desear que disfruten de esta excelente y reflexiva novela. Estoy seguro de que no les defraudará. Feliz lectura.

Un saludo cordial.


Nota1: utilizo el género masculino de forma genérica para facilitar la lectura, por lo que los sustantivos en forma masculina hacen referencia a personas de ambos sexos.

Nota2: parece que Voltaire tuvo una pequeña confusión, ya que pone en boca de Pangloss que el año anterior (al terremoto de Lisboa de 1755) había tenido lugar otro en la ciudad de Lima (Perú). En 1754 creo que no hubo ningún terremoto en la ciudad latinoamericana. Puede que se confundiese con otro que sí sucedió en 1746, con un trágico resultado de 5000 muertos y la destrucción casi completa de la urbe. Además, le siguió un maremoto (consecuencia del seísmo) que destruyó el vecino puerto de El Callao.

Nota3: Para quien desee leer “Cándido” de Voltaire, lo tiene sencillo a través de dos excelentes versiones digitales en las siguientes direcciones:

-http://usuarios.lycos.es/naufrago/res/Candido_Voltaire---C00000-0041.pdf
-http://usuarios.lycos.es/naufrago/res/Candido.pdf

Nota4: el pie de foto tiene la siguiente leyenda: "Grabado británico de 1756: el rey portugués frente a una Lisboa en ruinas y un sacerdote mostrando un auto de fe en el que se pide quemar herejes". La imagen ha sido extraída de la dirección: http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/lml/lisboa2.jpg