Esto ha debido pensar el eurodiputado Carlos Iturgaiz cuando ayer dijo que el billete de avión Bruselas-Madrid le había costado 200 euros más en clase turista que en primera clase.
Tales declaraciones las he escuchado esta tarde en Asuntos Propios. Y he tenido que buscar la noticia en Google porque creía que había escuchado mal o que había tomado alguna sustancia psicotrópica sin saberlo.
Efectivamente, era cierto lo que había escuchado. Tras un previo supor, el cabreo y la indignación me hinchaban las venas.
Observando estas actitudes de los políticos (tampoco debemos olvidar que PSOE y UPYD votaron en contra de una enmienda que pedía que los eurodiputados viajaran en clase turista en vuelos de duración inferior a cuatro horas) no pueden producir más que indignación y hastío en la ciudadanía.
Concretamente, ¿el Sr. Iturgaiz cree que l@s ciudadan@s somos imbéciles? ¿¿Cómo puede tener la cara tan dura como para decir: “Al final, me ha costado 200 euros más caro que si hubiera volado en primera clase. Pero es lo que quería el pueblo, ¿no?"?? ¿Es que este señor no sabe que los vuelos hay que reservarlos con antelación? Claro que si compras un vuelo en clase turista de hoy para mañana te puede salir más caro que un vuelo en primera clase reservado hace tres meses.
Como no vamos a estar hartos (realmente la expresión correcta es "hasta los c...") de los políticos, si cada poco tiempo sueltan declaraciones tan "lindas" como las del Sr. Iturgaiz.
Creo que la mayoría de la ciudadanía estamos de acuerdo en que los políticos no son los principales culpables de la crisis económica que estamos sufriendo. Y sólo la Política puede sacarnos del berenjenal en el que nos encontramos. ¿Pero podemos creer que estos políticos que actualmente tenemos van a lograr sacarnos de la actual situación? Lamentablemente, creo que no hace falta que responda. Si realmente queremos que las cosas cambien, no nos queda otra que abandonar nuestro mullido sillón e implicarnos en la política de nuestro país, comunidad autónoma, ciudad y barrio, tratando de cambiar la dinámica de los actuales partidos políticos o creando otros nuevos, libres de todos los vicios que han adquirido los anteriores.
Si los partidos mayoritarios, especialmente, no nos demuestran fehacientemente que van a cambiar y van a estar a la altura que les reclama la ciudadanía, desde luego, no merecen nuestro voto. ¡Ya es hora de que despertemos y de que impidamos que nos sigan tomando el pelo!
Nota: este texto no tiene nada que ver con Biblioteconomía y Bibliotecas, pero no podía dejar de expresar mi indignación.
Hola Suricato,
ResponderSuprimirNada que añadir, totalmente de acuerdo contigo.
Solo una cosilla, el sillon de "que lo hagan por mi que asi tendré a quien echarle la culpa", es tan mullidito y cuesta tanto dejarlo..
Por desgracia se han perdido, en esta sociedad, los ideales y la implicacion politica, ahora nuestros ideales son la hipoteca, el prestamo del coche, el colegio privado de los niños... Sin darnos cuenta de que si dejamos la politica de un lado nos estamos dando nosotros mismos de lado, ya que por suerte o por desgracia los que controlan y tienen la sarten por el mango son ellos, los politicos corruptos y "chupopteros" que tenemos.
Saludos y animo que en algun momento vendrá el cambio aunque puede que nosotros no lo veamos.
Hola amig@,
ResponderSuprimirMe alegra que compartamos opinión. Sobre lo que dices de "que lo hagan por mí, que así tendré a quien echarle la culpa", me recuerda a la frase de Toni Garrido (de Asuntos Propios de RNE), que dice sobre las elecciones que parece que son el momento en el que elegimos "a quienes vamos a odiar durante los próximos cuatro años". Y razón no le falta. Sin duda, parece que el acto de ir a votar cada cuatro años para elegir los representantes (al Ayuntamiento, Diputación, Comunidad autónoma o Parlamento) se haya convertido en una manera de hacer dejación de nuestras funciones como ciudadanos. Así como un acto de fatalismo. Contra eso, sólo nos queda proponer más implicación y compromiso de la ciudadanía en la política. Si no estaremos presos de nuestra propia mentira, y no tendremos de lo que quejarnos, más que de nuestra propia parálisis.
Un saludo cordial.
Muy chula la opcion de google traductor!!!..... Abriendo fronteras!!!
ResponderSuprimir